Con aplausos, alegría y expectación, cientos de familias de localidades aisladas recibieron el tradicional Tren de Navidad de la Universidad de Talca, iniciativa que hace 24 años lleva esperanza y solidaridad a niños y adultos.
Regalos, golosinas, villancicos y la compañía del Pascuero pudieron disfrutar los lugareños en las 11 estaciones del ramal, situadas en sectores rurales entre Talca y Constitución, y donde el antiguo tren es casi el único medio de transporte que poseen y que otra vez les llevó la magia navideña.
“Para los niños es muy hermosa esta iniciativa. Desde las 8.00 de la mañana están esperando el tren con sus familias, porque lo asocian con la llegada del Viejito Pascuero. Las comunidades anhelan felices esta fiesta que trae la Universidad de Talca”, afirmó Mauricio Martínez, director de la Escuela de Colín.
Ese establecimiento es la primera parada del Tren de Navidad. Padres, profesores y alumnos reciben al Pascuero y su comitiva cada año, con presentaciones artísticas y comida típica. Asimismo ocurre en la mayoría de los pueblos: mote con huesillos, tortillas, pebre y vinos artesanales, son algunas de las delicias criollas que los lugareños ofrecen a los funcionarios y estudiantes de la UTALCA.

Tradición

Desde 1990 que se mantiene la tradición del viejo buscarril. En esta ocasión tampoco se detuvo sólo en las estaciones, sino que en cada lugar donde padres e hijos salieron a su encuentro. Se totalizaron más de 20 detenciones en los 88 kilómetros de vía junto al río Maule, entre cerros y bosques. En cada parada, el Pascuero y sus ayudantes entregaron regalos. Además, el Coro de Niños de la Universidad de Talca —dirigido por la profesora María Cecilia Sepúlveda— obsequió hermosos villancicos.
“Yo le pongo una nota 7 a esta tradición de tantos años. Es algo maravilloso y ojalá nunca se termine, porque hay mucho niño que no tiene acceso a sus regalitos. Creo que el Tren de Navidad ha ido mejorando cada vez más”, comentó Elsa Salgado, miembro de la Asociación Gremial de Trabajadores Turísticos del Ramal, en el sector Corinto.
Salgado destacó además que el viejo buscarril requiere que su línea férrea sea mejorada, para evitar los continuos socavamientos que ocurren en invierno. “Las autoridades podrían optimizar algunas curvas de la línea del tren que el río daña con las lluvias. Y además falta restaurar las estaciones del ramal”, dijo.

Una travesía de cariño

“Me gustó el regalo que me trajo el viejito pascuero. Estaba todo muy bonito. Vine con mis papás, tío y hermanos”, afirmó Nicolás Poblete (10), habitante del sector González Batías. “Súper feliz con mi regalo. Primera vez que veo el tren de la Universidad de Talca”, expresó Gaspar Espinoza de 7 años.
Colín, Corinto, El Morro, Tanhuao, González Bastías, Toconey, Curtiduría, Pichamán, Forel, Huinganes y Maquehua, fueron las estaciones que dieron la bienvenida al hombre de rojo, sus obsequios y al canto armonioso de los niños del coro universitario.
“Son cientos de niños que esperan en cada estación y también en lugares donde no hay parada oficial, pero igual el tren se detiene ahí y les entregamos sus regalos. Esta es una travesía de cariño, amor y mucha solidaridad. Es obsequiar una esperanza y constituye parte de nuestra vinculación con la comunidad regional”, explicó Marcela Albornoz, la directora de Extensión de la UTALCA, que cada año organizada esta iniciativa con apoyo de otras unidades como la Dirección de Comunicaciones de la universidad.

Comunidades

La misión solidaria de la casa de estudios maulina fue integrada por la Federación de Estudiantes del Campus Talca, cuyo presidente, Cristián Salazar, resaltó la importancia social de la iniciativa. “Pudimos ver que más que familias en cada estación se reunieron comunidades que trabajan todas para un mismo fin. Y nos llena de orgullo que este tren de navidad pueda significar mucho para tantos habitantes de estos sectores rurales. Es una actividad tremendamente hermosa que hay que seguir fomentando cada año”, sostuvo Salazar.
El recorrido del buscarril fue acompañado por el director regional de Cultura, Edgardo Cáceres. “Es importante la solidaridad con el prójimo. También hay una necesidad de rescate cultural de un patrimonio que es Ramal Talca-Constitución y podemos colaborar en eso como Consejo de la Cultura”, señaló.
En tanto, Ramiro Gajardo, funcionario de la UTALCA quien hace cinco años personifica al Pascuero, relató cómo vivió este recorrido navideño a bordo del último ramal del país. “Es una gran felicidad ver el rostro de alegría de los niños al recibir un regalo. Sabemos que en muchos hogares el viejito pascuero no llegará la noche de Navidad, así es que por eso trajimos de forma anticipada este mensaje de cariño, de esperanza y amor”, expresó.

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