​Se inició el proceso de inscripción en el Registro de Variedades del SAG. La iniciativa, resultado de un proyecto Fondef, permitirá producir comercialmente este fruto silvestre.

La UTALCA solicitó incluir en el Registro de Variedades del SAG los primeros clones de maqui, los cuales fueron generados como resultado del proyecto Fondef dirigido por la académica de la Facultad de Ciencias Agrarias de la casa de estudios maulina, Hermine Voguel. Se trata de la iniciativa “Screening de material genético y desarrollo de clones y técnicas de manejo de maqui (Aristotelia chilensis) para mejorar la oferta de materia prima exportable y agroindustrial”. El proyecto fue desarrollado por un equipo de investigadores de la UTALCA: César Acevedo, Eduardo Fuentes, Mauricio Lolas (de Ciencias Agrarias), Ursula Doll (de Ciencias Forestales) Patricio Peñailillo (de Ciencias Biológicas) e Iván Razmilic (del Instituto de Química).

El propósito fue la obtención de especímenes aptos para el cultivo comercial, con características destacadas en términos de rendimiento y calidad del fruto. La investigación —realizada junto a la Fundación Chile— permitirá a los agricultores disponer de material genético seleccionado para establecer plantaciones comerciales, lo que potenciará su exportación. Hasta ahora la única forma de recolección era su estado silvestre. “La solicitud de inscripción de los tres clones seleccionados constituyen un importante hito en el largo trabajo que ha desarrollado esta alianza entre la UTALCA y Fundación Chile. Estas primeras selecciones son el punto de partida para el establecimiento comercial del maqui en Chile”, afirmó Patricia Klein, directora de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Talca.

El maqui es un fruto es reconocido por sus propiedades favorables para la salud humana, con alto contenido de antioxidantes y se caracteriza por su intenso color lila y dulce sabor.Crece en forma silvestre en la zona centro sur de nuestro país y no existen cultivos de tipo comercial, pese a que hay una alta demanda de exportaciones. Por lo tanto, la industria se abastece de maqui proveniente de la recolección silvestre.

Material genético

“La recolección silvestre no es sustentable en el tiempo”, afirmó, Hermine Voguel, directora de este proyecto Fondef. La científica señaló que la investigación busca obtener frutos de calidad homogénea a partir de clones seleccionados. Para eso se estudian las plantaciones en estaciones experimentales en el Maule (Panguilemo y Los Niches) y en el sur del país (Chillán, Panguipulli y Osorno). Los mejores resultados de crecimiento se evidencian en el sector los Niches, comuna de Curicó.Pese a que en Chile es un producto poco conocido, en la Unión Europea (U.E) y Estados Unidos (EE.UU.), es altamente apetecido y se comercializa en forma de jugo o suplementos alimenticios. Según Flavio Araya, director del Programa Estándares Productivos de la Fundación Chile —entidad coejecutora del proyecto— el año pasado nuestro país exportó casi 500 mil toneladas de este fruto, siendo los principales destinos, la U.E. (54,1%) y EE.UU. (26,5%). “Hemos desarrollado este proyecto porque existe una gran demanda nacional e internacional de este fruto, pero no existe un cultivo comercial, y sólo es en forma silvestre. Y eso significa que no le sirve mucho a la industria y tampoco es sustentable. Es decir, así no podemos producir los volúmenes que se requieren. De esta manera, estamos seleccionado plantas silvestres y las tratamos de propagar con el mejor material genético”, dijo la profesora Voguel.

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