Entre sus aportes, el texto es concluyente en señalar que se requieren políticas públicas que fomenten la diversificación económica y no solamente la actividad agrícola.

La Colección Cuadernos Académicos, del Consejo Editorial de la U. Católica del Maule presentó el libro “Pasado y Presente de la Economía Rural Mapuche: Elementos de análisis para la comprensión de un conflicto vigente”, escrito por las académicas Ximena Quiñones y Judith Gálvez.
Su objetivo es poner a disposición de la comunidad un trabajo que aporte en la comprensión del estado actual del pueblo Mapuche y la promoción del análisis sobre los desafíos de construir en conjunto una sociedad más inclusiva y con mayor equidad.
Durante el acto, realizado en el Campus San Miguel en Talca, Christhian Almonacid, director de la Colección, destacó que “todos conocemos la historia del pueblo Mapuche y al mismo tiempo conocemos la historia por ser reconocidos. Restablecer su realidad como pueblo originario se puede hacer de muchas formas y una de ellas es teniendo en mente el desarrollo de su economía a través de su desarrollo vital con la tierra”.
A cargo de la presentación del libro, la académica Lizbeth Núñez, de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas, junto con agradecer la instancia, destacó que las entrevistas que sostuvo con ambas autoras fueron encuentros estimulantes y desafiantes. “Ellas nos vienen a plantear un gran desafío que nace desde su dedicación profundamente inquietante; hay pocas personas que se han dedicado seriamente al tema, y pocas veces tenemos la posibilidad de escuchar versiones científicamente responsables y comprometidas con los valores universales de lo que vive la población Mapuche, con interpretaciones basadas en referencias históricas y científicas como de políticas públicas, y con la experiencia directa con las comunidades que se han dedicado a conocer de cerca”, sostuvo la presentadora.
En ese sentido, Núñez expresó que “el libro es un ingente aporte al debate público en los asuntos pendientes de nuestra sociedad, la realidad económica de las comunidades mapuches, dejando abiertas muchas interrogantes y el imperativo ético del tema”.
En resumen, el texto se presenta en cuatro capítulos y un epílogo, donde se expone con profundidad y contundencia antecedentes históricos, elementos claves de teorías y modelos económicos, datos, fechas, procesos sociales y económicos que dan rigor al tema central.
“El encuentro entre dos mundos sigue vigente hasta nuestros días, su bitácora de diferencias y distancias se mantiene vivo en una sociedad que se define abierta y que forma parte de la OCDE, y resulta vergonzoso que aún entre nuestros compatriotas mantengamos diferencias odiosas y que requieren atención con urgencia”, comentó la académica, quien al finalizar manifestó que “como una provocación a partir de los contenidos presentados en el trabajo editorial cabe preguntarse ¿A quién le conviene mantener poblaciones con baja escolaridad, baja calificación y dispuesta a adaptarse a cualquier condición para obtener trabajo? Sin embargo, al referirse al pueblo Mapuche como una sola realidad no se da cuenta de las diversas realidades territoriales, comunitarias y culturales al interior de la así llamada sociedad mapuche”.

¿De qué viven las familias hoy y de qué vivían antes?
Por su parte, la Dra. Quiñones se mostró emocionada y agradeció a la Dra. Gálvez por este trabajo colaborativo como también a la U. Católica del Maule por su publicación.
“En general -indicó- la mayor parte de los estudios tratan sobre aspectos culturales o de legislación, y lo nuevo de este libro es la revisión de una parte de la realidad mapuche, que es la organización económica de las familias en la ruralidad”.
“Hemos querido hacer un acercamiento al responder una pregunta muy simple: ¿De qué viven las familias hoy y de qué vivían antes? Que es una pregunta económica que permite explicar las lógicas de organización de los recursos naturales como el bosque, la tierra o el agua, y del recurso humano centrado en el trabajo”.
En lo específico, “el aporte del libro está en la contradicción que se produce, por una lado en una demanda del pueblo Mapuche, y en un desarrollo por parte del Estado de políticas públicas centradas en el fomento de la actividad agrícola, mientras que las comunidades y las familias tienen mayores aportes de ingreso de otras fuentes, es decir, se diversifica”.
“Al mismo tiempo hay una inserción en el empleo que es muy precaria y que en el fondo es funcional al sistema. Es decir, le sirve a algunos sectores empresariales que exista este grupo de baja escolaridad, que se emplea en forma temporal, con baja calificación y que el resto del año puede vivir en sus comunidades rurales”, añadió.
Para Quiñones, el tema de la desigualdad está bastante estudiado, “pero el aporte va por el lado de decir que hay que ampliar la mirada en el ámbito de las políticas públicas, la tierra sola no genera crecimiento económico y no es tampoco la única vía de desarrollo económico de las comunidades rurales en general; hay posibilidades de diversificación de productos, de empresas no agrícolas en el campos, que pueden ser llevadas adelante por las familias, por lo tanto, creo que hay una falta de políticas que sean más de diversificación de la actividad económica”, recalcó.

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