Pecho, vientre, caderas, muslos y brazos son las zonas que las estrías suelen elegir para hacer su aparición. Si no quieres que te ocurra –o que casi no se noten- toma nota de estos trucos.

Efecto yoyó: Una estría es como una cicatriz que aparece cuando se rompen las fibras de colágeno y elastina que sujetan la piel. Pueden aparecer por culpa de cambios bruscos de peso, por desequilibrios hormonales, especialmente en la adolescencia; por un embarazo o por tomar medicamentos a base de colágeno, ya que impiden que el cuerpo lo fabrique por si mismo.

Ojo a los esfuerzos: El ejercicio mal hecho puede tener la culpa de las llamadas estrías atróficas, ya que salen cuando se hacen movimientos forzados o intensos que estiran tanto la piel que termina partiendo las fibras.

Nutridas e hidratadas: Lo mejor para evitar que salgan o mejorar su aspecto es usar cremas que mantengan la piel muy elástica. Entre los ingredientes que mejor funcionan están los aceites vegetales, los extractos de centella asiática y de rosa mosqueta y los antioxidantes, aconseja Belén.

Comida y bebida antistrech: El beber dos litros de agua al día es indispensable para que la piel esta bien hidratada y sea más difícil que se parta. Además, incluye en la dieta alimentos ricos en vitaminas E, A y C.

Algunos alimentos que contienen vitamina A son : Zanahoria, tomate, zapallo, damasco, melón, espinaca.
Vitamina C: Naranja, limón y pomelo, recién exprimidos, en los kiwis, papayas, frutillas, pimentón rojo, bruselas.
Vitamina E: Almendras, maní, avellanas, aceites de germen de trigo, girasol, oliva y soya, brocoli.

Bajo el sol: Los rayos UV pueden empeorar el aspecto de las estrías. Por tanto, cada vez que vayas a practicar ejercicio al aire libre ten a mano un protector solar con un SPF elevado para cubrirlas bien. Y, al acabar, hidratarlas intensamente.

Fuente: Women’sHealth 

 

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