Autoridades hicieron un llamado a respetar la normativa 20.422, que permite el tránsito en todo momento y libremente en cualquier espacio público y privado del país.

El Seremi de Desarrollo Social, Pedro Mora, y la Directora Regional de Senadis, Vanessa Valdés, hicieron un llamado a los maulinos y sus diversos organismos a que respeten la Ley 20.422, que permite a las personas con discapacidad a ser acompañados por sus respectivos perros de asistencia en espacios de uso público.

Debido a lo anterior, llegaron hasta la sede de Inacap en Talca, lugar donde Álvaro Cardoso cursa estudios de Ingeniería en Administración de Empresas y que debido a su estado de tetraplejia, debe hacerlo acompañado de Dana, una perra labradora de 8 años y que está debidamente adiestrada.

“Lamentablemente hay gente que por diversas razones no respeta esta ley, por eso hacemos un llamado a facilitar el tránsito de estas personas con total normalidad, ya que el Gobierno del Presidente Piñera está basado en conceptos como la igualdad de oportunidades y de inclusión social”, aseguró el Seremi de Desarrollo Social, Pedro Mora.

Mientras que la Directora de Senadis, Vanessa Valdés, agregó que “estos perros están totalmente adiestrados, debidamente identificados y tienen un buen comportamiento en cualquier lugar sin hacerle daño a nadie. Hay que decirle a la ciudadanía que ellos no son mascotas sino que están trabajando en apoyar a las personas con discapacidad”.

Palabras que fueron compartidas por Álvaro Cardoso, quien señaló que “Dana me ayuda en los pequeños grandes detalles de mi vida, como abrir una puerta o pasarme las cosas que se me caen. Vivo solo y ella es el principal apoyo que tengo”.

LEY 20.422

La Ley N°20.422 define como perro de asistencia a aquél que está debidamente entrenado para realizar labores en beneficio de una persona con discapacidad. Ellos están debidamente identificados con un arnés o peto.

Dicha normativa les permite ingresar a todo edificio, construcción, infraestructura, ya sea de propiedad privada o pública, como inmuebles fiscales, hospitales, establecimientos educacionales, espacios recreativos, centros comerciales, centros religiosos, entre otros. Así como también el acceso a cualquier medio de transporte de pasajeros.

Quienes se nieguen a cumplir con esta ley arriesgan una multa de 10 a 120 UTM, que se doblará en caso de reincidencia, y también hay castigos para las personas que le hagan algún tipo de daño a los canes.

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