Parlamentaria recalcó que nuevamente los sectores medios quedan al margen de los beneficios estatales. “Al garantizar becas para el 40 por ciento más pobre, el Gobierno castiga con fuerza a un grupo al que prometió ayudar y miles de familias tendrán que continuar endeudándose para que sus hijos estudien. Por eso, porque la educación requiere de un financiamiento permanente y mayor, es necesario insistir con una reforma tributaria que garantice no sólo acceso a la educación superior, sino que también calidad en todos los niveles”, aseguró

La clase media es la gran olvidada del presupuesto 2012 para educación superior, aseguró la Senadora por el Maule Sur, Ximena Rincón, quien aseguró que al garantizar becas para el 40 por ciento más pobre de la población, el Gobierno no sólo no escucha las demandas estudiantiles que apoya una inmensa mayoría de los chilenos, sino que castiga con severidad a un grupo al que en campaña prometió ayudar.

Al respecto, la legisladora dijo que si bien parlamentarios de Derecha también piden un aumento de presupuesto, la diferencia radica en las fuentes de financiamiento para que este incremento sea permanente.

“Si queremos acceso igualitario para una educación de calidad, debemos insistir con una reforma tributaria que garantice más recursos de manera permanente, porque de lo contrario, no hay posibilidades para la clase media, que nuevamente pierde con este Gobierno y que deberá seguir endeudándose si quiere que sus hijos estudien. Claro, porque ciertamente no entra en el grupo del 40 por ciento más pobre y, por tanto, no recibe la ayuda que se le prometió en campaña”, aseguró.
INEQUIDAD

Ximena Rincón sostuvo que desde el punto de vista técnico, el presupuesto 2012 para educación no es ni histórico ni significará grandes avances, si no ataca el problema de fondo del sistema, que es su inequidad.

“Hoy que la discusión tiende a centrarse en la educación superior, también hay que mirar lo que ocurre por ejemplo con la educación pre básica. Se paró la construcción de salas cunas y jardines infantiles y aún no se conoce ni una evaluación del trabajo que se desarrolló durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet y tampoco la propuesta de este Gobierno para que todos los niños chilenos tengan la posibilidad de formarse a temprana edad, lo que nuevamente deja a la clase media en una situación incómoda. No cuenta con 70 mil pesos o más para matricular a sus hijos en un jardín infantil ni califica para que los pequeños sean atendidos en jardines infantiles o salas cunas estatales”, explicó.

Por esta razón, planteó la necesidad de modificar un sistema que desde el principio es inequitativo, lo que insistió es posible sólo con una reforma tributaria que permita que abordar las demandas de calidad y acceso de manera justa y solidaria.

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