Junto a la directiva de apicultores de Parral y Retiro, se pidió la creación de mesa de trabajo con ambas direcciones más Agricultura y Salud.
El Senador Hernán Larraín junto a la directiva de los apicultores de Parral y Retiro acudió hasta el Ministerio de Medio Ambiente y la Dirección Nacional del SAG, para explicar lo acontecido en el Maule Sur respecto de la masiva muerte de abejas por el uso de químicos en huertos frutales que afecta directamente su producción.

La voluntad existe de las autoridades de gobierno quienes por primera vez reciben el tema, en estudiar qué tan dañino es el químico Carbaril, aplicado desde los años ’60, y que causaría la muerte de los insectos polinizadores. Si bien no se podría sancionar a quienes lo usan, sí se podría restringir y reemplazar por alguno que no cause perjuicios al ecosistema.

Fernando Fuentes, Presidente de los Apicultores, resaltó que “la meta nuestra es evitar que se produzcan fumigaciones de plaguicidas en cultivos de flor, porque no sólo afecta las abejas, sino que todos los insectos benéficos para el agro. Este es un paso y vamos a tener que seguir luchando para cumplir nuestro objetivo”.

El Senador Larraín, solicitó se forme una mesa de trabajo que involucre ambas direcciones, más Agricultura y Salud, “hemos logrado la atención de ambos servicios para ver este problema, por el SAG, definir cuáles son los pesticidas permitidos. En Medio Ambiente acogieron la inquietud y propuesto trabajar con Agricultura, SAG y Salud, en una mesa que pueda coordinar los esfuerzos de cada uno. Encuentro fue una positiva reunión y esperamos soluciones pronto”.

Sobre la materia, la Ministra de Medio Ambiente, María Ignacia Benítez, explicó que “tenemos una sección de recursos naturales con experiencia para aportar en una mesa de trabajo con SAG para definir cuáles pueden ser aquellas soluciones o uso de otro pesticida que no impacte ambas actividades. Hay que buscar una alternativa distinta a lo que se usa hoy”.

El Director Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, Aníbal Ariztía, confirmó que “estudiaremos el tema para compatibilizar la actividad de los apicultores, relevante en economía campesina, y de los fruticultores que necesitan aplicar determinados productos, pero hay que modernizarse, es probable que estemos atrasados en los productos permitidos”.

Se estudiará la normativa legal “del punto de vista jurídico, podemos actuar en lo que la ley nos permite, en este caso no podemos aplicar sanciones a quienes usen el producto porque no estamos expresamente facultados para hacerlo; sí se puede restringir el uso de ciertos productos químicos que afecten a las abejas”.

Acuerdos concretos que a partir de ahora iniciarán un riguroso trabajo para terminar con lo que por años ha perjudicado la producción de miel y más aún, la destrucción de una especie vital en el desarrollo del agro y humanidad.

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