Inflamacion-abdominal

Dicen las estadísticas que la primera menstruación hace su aparición en la vida en torno a los 12 años y se retira alrededor de los 50. Eso nos deja cuatro largas décadas de relación, unos 500 meses de convivencia. Tiempo de sobra para establecer un vínculo íntimo con ella que, como en el caso de esas parejas longevas y bien avenidas, pasa por varias fases, desde la emoción y los nervios del principio, hasta la confianza, monotonía y paciencia del final.

Adivinamos cuándo está a punto de llegar, hemos aprendido qué hacer para apaciguar el malestar, a convivir con la tempestad emocional que la acompaña e, incluso, a ignorarla cuando es necesario para que no interfiera en nuestros planes. Sin embargo, las particularidades de esta “visita” mensual puede ser un importante indicador de algunos problemas que requieren atención: trastornos psicológicos, alteraciones endocrinas o ginecológicas como quistes y miomas… ¿Sabes lo que dice tu menstruación sobre tu salud?

Si llega demasiado pronto

“La menarquia (primera regla) precoz es un fenómeno raro, en el que niñas de entre uno y nueve años presentan sangrado vaginal cíclico sin que venga acompañado de otros signos puberales”, explica el dr. Andrés Carlos López Díaz, jefe del servicio de ginecología y obstetricia de Hospital Quirón Málaga. Es decir, que se inician las menstruaciones, aunque la pubertad aún esté lejos y no haya empezado siquiera a manifestarse. Las causas no se conocen con certeza pero se han implicado varios mecanismos para explicar este trastorno: hipersensibilidad a los estrógenos, presencia de quistes ováricos, trastornos hormonales…

Algo diferente, y cada vez más frecuente, es la pubertad precoz, la que se inicia antes de los ocho años, con la aparición de los caracteres sexuales secundarios (botón mamario, vello púbico y axilar…) que acabará desembocando en la primera menstruación antes de los 10 años. En los últimos 15 años, la edad de la menarquía se ha adelantado casi 12 meses y puede deberse a un cóctel de factores genéticos, nuevos hábitos de alimentación, incremento de obesidad y sobrepeso en edades infantiles y la presencia ambiental de tóxicos que funcionan como disruptores endocrinos.

  • ¿Debo hacerle caso? En ambos casos debe consultarse al especialista, porque las pacientes con menarquía prematura corren el riesgo de evolucionar hacia una pubertad precoz verdadera. ¿Y cuáles son las consecuencias? Puede tener repercusiones físicas, ya que se produce una maduración ósea acelerada y, por tanto, un cierre precoz de los cartílagos de crecimiento y una talla final baja. Pero sus efectos serán sobre todo psicológicos, debido a un desarrollo físico diferente al de sus compañeras. Ser diferente no siempre se encaja bien, sobre todo a edades tempranas y la inseguridad es, además, un caldo de cultivo para la aparición de todo tipo de complejos.
  • El médico dice… “Es aconsejable que las niñas realicen controles pediátricos para observar que su crecimiento sea el adecuado. Un adelanto de ese crecimiento puede predecir la aparición de una menarquía precoz, y gracias a esos chequeos se podrá actuar para intentar retrasarla, con el tratamiento médico más adecuado, según cada caso”, aconseja la dra. Núria Parera, jefe de la Unidad de Ginecología de la Infancia y de la Adolescencia del Centro de Salud de la Mujer Dexeus.

Si tus ciclos son muy largos o demasiado cortos

¿Tu periodo siempre se hace esperar o, por el contrario, se presenta sin avisar? Lo primero es tener claro cuál es la frecuencia considerada normal. Veamos: contando desde el primer día de la regla al primer día de la siguiente, debe haber una media de 28 días. Aun así, se considera corriente que se adelante o atrase una semana. Por ello, no hay motivo para alarmarse si oscila entre 21 y 35 días en el caso de las mujeres adultas, o entre 21 y 45 días en las más jóvenes.

  • ¿Debo hacerle caso? Estas alteraciones pueden aparecer en edades próximas a la menopausia o responder a trastornos en la función hormonal: síndrome de ovario poliquístico, tratamientos que afecten a la correcta secreción de las hormonas sexuales… Otros factores, como los cambios de peso importantes, el estrés o el ejercicio físico intensivo, también pueden afectar al ciclo. Por eso, el consejo es acudir al ginecólogo siempre que la menstruación aparezca antes de 21 días o más de 45 días en una mujer adulta de forma repetida en varios meses consecutivos.
  • El médico dice… Para la dra. Núria Parera, la mejor forma de tener el periodo bajo control es desconfiar de la memoria y anotar las fechas de las reglas en un calendario. Además, aconseja seguir una dieta sana y equilibrada (la dieta mediterránea es un gran aliado para la salud), ejercicio físico moderado y adecuado a las características de cada mujer y mantener un peso acorde con la talla.
    Si desaparece de repente

La ausencia de menstruación se llama amenorrea y puede producirse por causas naturales, a saber: embarazo, lactancia, niñas prepuberales y menopausia. La amenorrea patológica se produce cuando, descartadas estas posibilidades, la regla desaparece durante tres meses o más, aunque hay algunas excepciones. Por ejemplo, durante los dos o tres primeros años que siguen al inicio de la menstruación es habitual que las chicas tengan ciclos irregulares y periodos de amenorrea. También se considera normal una ausencia del periodo de hasta seis meses tras el abandono de los anticonceptivos hormonales.

  • ¿Debo hacerle caso? Siempre está indicada la consulta con el especialista, para descartar patologías, ya que hay diversos problemas de salud que pueden “ahuyentar” a la menstruación: crisis emocionales, cambios de peso bruscos (tanto un aumento como las dietas estrictas), trastornos psicológicos como la anorexia y la bulimia, ejercicio físico intensivo, efectos secundarios de algunas medicaciones, presencia de tumores, alteraciones ginecológicas como los ovarios poliquísticos…
  • El médico dice… De nuevo el consejo de los expertos incide en los hábitos de vida que pueden influir en este problema: alimentación equilibrada y ejercicio adecuado. Los trastornos de la conducta alimentaria son motivo frecuentes de falta de menstruación, y en estos casos la ayuda psicológica es imprescindible.
    Si es muy larga o abundante

“Se considera una regla muy abundante cuando se requieren más de seis compresas o tampones por día”, aclara la dra. Parera. En cuanto a la prolongación del periodo, es normal cualquier duración entre dos y siete días. Fuera de esos rangos, se impone una visita al especialista.

  • ¿Debo hacerle caso? El dr. López Díaz es tajante: “Sí, ya que si son muy largos o abundantes se corre el riesgo de que aparezca anemia”. El flujo abundante o durante más de siete días puede ser expresión de un trastorno hormonal o de una patología orgánica (mioma uterino, pólipo endometrial…). Mientras dure al menos dos días, no hay por qué preocuparse. Sin embargo, si dura uno solo sí se debe consultar con el especialista, ya que puede existir un trastorno subyacente, salvo que la paciente esté con tratamiento anticonceptivo hormonal, que puede reducir al mínimo el sangrado menstrual.
  • El médico dice… En el caso de las reglas largas o abundantes, la doctora del Centro de Salud de la Mujer Dexeus aconseja una dieta rica en hierro, además “contamos con diferentes tratamientos que pueden disminuir la abundancia de las menstruaciones, por ejemplo antiinflamatorios, coagulantes, progesterona, anticonceptivos hormonales o DIU de progesterona. También se pueden indicar suplementos de hierro”. Cuando las reglas son demasiado escasas, mantener un peso adecuado y disminuir el ejercicio físico puede ayudar.

Si nunca te ha dolido la guatita… hasta ahora

Esa especie de punzadas son en realidad pequeñas contracciones que realiza el útero para desprender y expulsar el endometrio. En algunos casos el dolor es intenso y puede venir acompañado de diarrea, vómitos…

  • ¿Debo hacerle caso? Hay dos tipos de dismenorrea: la primaria es el típico malestar que va disminuyendo con la edad. La secundaria, por el contrario, empeora con el tiempo. “El dolor puede incluso durar más que el típico dolor menstrual. Puede comenzar unos días antes del periodo, hacerse más intenso en la menstruación y no aliviarse cuando esta cesa”, explica el dr. López Díaz. Esta dismenorrea merece atención médica porque puede estar provocada por endometriosis, fibromas uterinos, malformaciones uterinas…
  • El médico dice… Cuando afecta a la calidad de vida, hay que consultar con el especialista para descartar problemas e indicar el tratamiento más adecuado. “Pueden administrarse analgésicos o medicamentos hormonales (progesterona, anticonceptivos). La acupuntura también puede ser de ayuda en el tratamiento del dolor de regla”, afirma la dra. Parera.

Fuente: Mujerhoy

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