El proyecto que permite el retiro del 10% de los fondos de pensiones continúa avanzando en el Congreso y, tras varias declaraciones de senadores oficialistas, todo indica que la iniciativa contaría con los votos necesarios para ser aprobado en la Cámara Alta. Sin embargo, en medio del intenso debate, nuevas dudas han surgido. Esta vez, respecto a la complejidad operacional que implica entregar los montos comprometidos a los afiliados.

Se trata de uno de los puntos que fue advertido por distintos de los 9 expertos invitados a la Comisión de Constitución del Senado este lunes y también por los 38 miembros del directorio y equipo ejecutivo de Espacio Público, quienes suscribieron una carta donde recalcan que «es necesario tener en cuenta que el retiro de los fondos tomará varias semanas, o incluso meses».

Desde dicha perspectiva, afirmaron que «el Gobierno sigue teniendo la herramienta más rápida para llegar con ayuda económica a quienes más lo necesitan: un programa de transferencias más agresivo y con mecanismos menos burocráticos de focalización».

Es que el proyecto de reforma constitucional que hoy figura al centro del debate público solamente establece que, en caso de convertirse en ley, «la entrega de los fondos acumulados y autorizados de retirar en virtud del inciso anterior se efectuará de la siguiente manera: El 50% en un plazo máximo de 10 días hábiles de presentada la solicitud ante la respectiva AFP a que pertenezca el afiliado. El 50% restante, en el plazo máximo de 30 días hábiles a contar del desembolso anterior».

Ante ello, el superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, volvió a referirse al perjuicio del proyecto en las pensiones actuales y futuras ante los senadores, pero en un estado casi de resignación por el inminente avance del proyecto, hizo una serie de sugerencias para mitigar sus efectos negativos. Entre ellas, el disponer «ojalá de un mes» antes del inicio de las solicitudes de retiro para preparar operacionalmente el sistema y así «permitir un expedito pago», consigna Emol.

 

Las complejidades técnicas de la entrega de fondos

En una carta a El Mercurio publicada este lunes, el economista y académico de Clapes UC, Salvador Valdés, le propuso «una precaución básica» al senador Iván Moreira (UDI), quien anunció que votará «sí o sí» a favor del proyecto del 10%. Así, Valdés sugirió: «Solicite al superintendente de Pensiones un informe respecto de cuánto tiempo estima que tardará la devolución de recursos a la primera mitad de los afiliados (5,5 millones de personas) contando desde la publicación de la norma en el Diario Oficial».

Asimismo, lo invitó a «instruir al superintendente» para que, antes de su informe, oficie a las AFPs para que estimen cuánto se demorarían en obtener de modo confiable y remoto los datos de las cuentas bancarias operativas de sus afiliados; analizar cómo atenderían presencialmente al resto de los cotizantes en sus sucursales, con su actual personal y cumpliendo las medidas sanitarias; y ver el tiempo que se requiere para establecer convenios con los bancos para ampliar los horarios de atención de los cajeros automáticos y evitar colas.

En línea con su carta, Valdés comentó a Emol que, respecto a la materialización del retiro de fondos, «juntar el dinero, la liquidez, no será un problema, lo difícil es el tema operacional. Primero, hay que informar a la AFP su cuenta bancaria y hay que buscar una forma en que no se falsifiquen las identidades para que el dinero no se le pase a otra persona. Por lo mismo, habrá mucha actividad presencial y esas colas serán inmensas, pero además estamos en pandemia. O sea, a las personas les darán un número de atención para que vaya en días, semanas».

Bettina Horst, economista que participó del acuerdo de los US$12 mil millones para el Plan de Emergencia, también tocó el punto y sostuvo el lunes ante los senadores de la Comisión de Constitución: «Si bien uno puede tener opiniones contrarias a esta reforma y eso es parte del debate, lo que no puede ser es que no analice ni presente a la ciudadanía la información completa».

«Acá se muestra la parte fácil, todos creen que el fin de semana siguiente a aprobada la reforma podrán retirar sus recursos desde un cajero automático probablemente, pero eso no es así. Va a generar muchas frustraciones, porque no va a cumplir con la expectativa de que los fondos estén disponibles inmediatamente, ni con esta idea de que todos recibirán $1 millón», agregó posteriormente en conversación con este medio.

«La rapidez de la entrega es uno de los tantos mitos de esta reforma, la entrega de recursos probablemente se demore más de un mes y no porque las AFP no quieran entregarlos, si al final estarán mandatadas por ley, sino porque hay procesos administrativos que deben velar por entregar los recursos a quienes los solicitan y nadie ha aclarado cómo será ese proceso», criticó la economista de Libertad y Desarrollo, quien recordó que hoy hay 5,5 millones de cotizantes activos en el sistema, pero poco más de 11 millones de afiliados totales.

Consultado al respecto en Agenda EmolTV, el diputado y presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara, Matías Walker (DC), aseguró que técnicamente sí se podrá hacer la entrega masiva de los recursos dado que «la gente no va a cobrar su 10% al mismo tiempo». Lo anterior, explicó, «porque el 10% se puede pedir ahora o más adelante, se hizo así con el objetivo de que no todos lo hagan al mismo tiempo».

Según confirmaron desde el Congreso a Emol, en caso de que el proyecto sea aprobado y despachado para convertirse en ley, el Presidente Sebastián Piñera tendrá 30 días para promulgar la reforma constitucional o vetarla. Respecto a la posibilidad de recurrir al Tribunal Constitucional, sólo podrán hacerlo el Mandatario o alguna de las dos cámaras con el voto a favor de 1/3 de sus integrantes, consigna Emol.

 

¿La liquidez es otro problema?

«No, juntar el dinero -correspondiente al 10% de los fondos- no sería un problema porque hay títulos líquidos que se pueden vender más rápido que otros, por ejemplo los del exterior», afirma Salvador Valdés. «Los mercados globales, que son inmensos comparados con el tamaño de Chile y de sus fondos de pensiones, pueden vender sumas muy grandes, muy rápido y les transfieren a las AFP en pocos días».

Y continúa, «acá en el mercado cambiario operan con seguros de cambio, entonces cuando traen dólares para liquidar a pesos, al mismo tiempo pueden revertir o no renovar los seguros, de forma de que la entrada de dólares tenga poco efecto». Además, remarca que el Banco Central «puede comprar y vender títulos tanto en dólares como en pesos, entonces puede colaborar a estabilizar los precios de los activos, es totalmente manejable».

Al respecto, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, adelantó ayer en un seminario de Corfo que «por supuesto usaremos los mecanismos y los instrumentos que tenemos, en caso de que esta reforma se apruebe, para permitir que el ajuste de portafolio sea lo menos complejo posible para la economía».

Por su parte, Jaime Valenzuela, economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez, afirmó que «las AFPs tienen bastante liquidez y siempre tienen una gran reserva en instrumentos de corto plazo, entonces ese dinero debiera ser el que más rápido van a poder vender y con menos pérdidas, porque son instrumentos muy atractivos para los demás».

En ese sentido, dijo tras ver las cifras por fondo, «las AFP podrán vender el 10% de su cartera (unos US$20 mil millones apróx.) sin tener que pagar una cantidad relevante por hacer liquidez. Los fondos A, B, C y D tienen inversiones en fondos extranjeros muy líquidos, que se transan en bolsas grandes, entonces lo lógico sería que esos fondos liquidaran posiciones en el extranjero, donde lo más probable es que no paguen nada por la liquidez».
«Ambos efectos (apreciación del peso y aumento en el nivel de tasas), separados o combinados, van a impactar negativamente el valor de los activos de los fondos y eso, por lo tanto, va a perjudicar al 90% de los activos que no se liquiden», consigna Emol.

Osvaldo Macías Cabe destacar que el superintendente de Pensiones advirtió que «la venta forzosa por parte de los fondos, de aproximadamente US$20 mil millones podían generar dos efectos en el mercado de capitales local, una apreciación del peso, al traer dólares por liquidar instrumentos en el exterior y un aumento en el nivel de tasas al liquidar masivamente instrumentos de renta fija en el mercado local».

Debido a lo anterior, recomendó que mientras se estén liquidando los instrumentos financieros, «no haya traspasos de fondos que puedan exacerbar más esta situación».

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