Un esfuerzo “especial” concentrado en las universidades estatales y, en particular, en las regionales, es uno de los elementos que, a juicio del rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, debe ser considerado en el diseño de la reforma a la educación que está preparando el gobierno. La razón, explicó, es que solo así se podrán revertir los años de severa discriminación que han afectaron a estas instituciones.
“La discriminación ha sido permanente. El capital humano en Chile es inmóvil y está fuertemente concentrado en la capital y los récords de investigación que hoy día se exhiben de algunas universidades corresponden a lo que se logra en Santiago”, planteó.

“Parte de la política pública futura, si se quiere fortalecer el sistema, es cómo descentralizamos y permitimos que las universidades de regiones puedan atraer capital humano mas allá de las iniciativas que han tomado algunas que han tenido éxitos relativos. Es muy difícil darle una solución al tema del capital humano, donde las condiciones de salud de una región, de educación, o por último de tiempo libre, no son adecuadas”, agregó.

En este contexto, el rector Rojas valoró que en el marco de la reforma, “el Estado, por primera vez en muchos años, va a poner un acento en la institucionalidad que le corresponde”.

“Las universidades regionales públicas nacieron el año 81 y se forjaron en condiciones de competencia por los recursos. ¿Qué posibilidades tenía una universidad regional como la UTalca de competir con otras que se crearon hace más de un siglo sin competencia y con aportes del Estado? Pese a ello, esta Universidad y varias más fueron capaces de armar su plantel académico, tener buenos proyectos, hacer un aporte significativo al Chile de hoy, que no solo está en Santiago”, subrayó.

AL FILO
En tanto, ante los cuestionamientos relacionados con las diferencias en la calidad de la educación que existen en el sistema público, Rojas señaló que el problema de fondo radica en que estas instituciones han tenido que caminar “por el filo de la navaja: a un lado está el mercado que ofrece oportunidades ilimitadas de desarrollo y, por otro, lo que el Estado y las UES estatales deben hacer, que es mirar el mediano y largo plazo. Las que miraron al mercado excesivamente fracasaron, pero hay otras que miraron el mediano y largo plazo y entendieron que el negocio universitario es de recursos humanos, de tener buenos profesores, es la esencia misma del ser universitario”, comentó.
“Las universidades que usaron esas estrategias de mercado porque tenían muy mal financiamiento, tenían fracciones del aporte fiscal directo, menos del 1%, y fue una forma de entrar a financiarse en un modelo como el que tenemos hoy día en Chile”, añadió.

ALUMNOS
El rector de la UTalca también rechazó que los alumnos más vulnerables no estén capacitados para entrar a la educación superior, como sostuvo la máxima autoridad de una universidad privada.

“Nosotros tenemos estudiantes excelentes de los dos primeros quintiles, por lo menos un 40%. Obviamente tienen déficit que no es responsabilidad de ellos, sino de un sistema público que no es de la calidad suficiente porque está administrado deficientemente o porque no tienen los recursos para enseñar bien, pero no es culpa de los estudiantes”, recalcó.

De igual modo, negó que el alumnado de las instituciones estatales esté influenciado por tendencias ideológicas de izquierda. “Es una apreciación muy subjetiva y que puede ser un caso particular en un momento de movilización especial, pero las universidades públicas son la esencia misma de la democracia. Las federaciones se eligen libremente año a año, con todas las formas de expresión que tienen los estudiantes. Habría que mirar más hacia el otro lado a ver si está permitida la organización estudiantil, si acaso los dirigentes son legítimos intérpretes de sus comunidades”, afirmó.

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