La iniciativa —que será ejecutada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Municipalidad de Licantén, gracias al apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria— busca recuperar el patrimonio genético de porotos y garbanzos originarios del Valle de Mataquito y fortalecer las redes comerciales entre los agricultores de Licantén.

Licantén, 11 de febrero de 2016.- Ricas en proteínas, con un alto aporte de fibra, económicas y versátiles, las legumbres han sido fundamentales en la alimentación de todos los pueblos del mundo. Sin embargo, según datos de FIA e INIA, durante los últimos 30 años su consumo ha caído drásticamente en nuestro país.

Por esto, y con miras a la celebración del año internacional de las leguminosas decretado por la Fundación de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) para 2016, es que FIA está trabajando en el diagnóstico y análisis del potencial rescate del patrimonio leguminoso del país.

Así nace la iniciativa “Recuperación, reintroducción y agregación de valor a ecotipos de Poroto y garbanzo del Valle de Mataquito”, ejecutada por el INIA y la Municipalidad de Licantén y coordinada por FIA. Con la ayuda de cambios tecnológicos y apoyo en la gestión de grupos de agricultores, se intentará recuperar el patrimonio de subpoblaciones genéticas propias del valle del Mataquito.

El encargado regional de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Robert Giovanetti, explica que “este proyecto recuperará y agregará valor a los porotos y garbanzos de Mataquito, los cuales están en la historia y memoria colectiva de los habitantes de la comuna de Licantén”. Para ello, trabajarán con distintas metodologías: “haremos pruebas organolépticas, comerciales y promoción de las leguminosas como parte de la identidad territorial del sector, para que los productores del secano costero tengan oportunidad de negocio y se valoricen los productos”, asegura.

Porotos pallar, coscorrón, tórtola, pajarito, cuyano, manteca y araucano son algunos de los ecotipos que tradicionalmente se cultivan en Licantén y que podrían volver masivamente al mercado en 2017, fecha estimada para el término del proyecto. Giovanetti explica que dadas los actuales requerimientos del mercado, se trata de una gran oportunidad para los productores: “las condiciones edafoclimáticas —variables relativas al suelo y al clima del sector—, hacen que producción de estas leguminosas sea una de las pocas alternativas productivas del sector, por lo cual potenciar esta actividad es estratégico para la comuna”

De esta forma, la Fundación para la Innovación Agraria promueve el desarrollo de pequeños grupos de agricultores y aporta al fortalecimiento de las identidades locales del país.

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