El presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores (DC), propuso regresar las funciones del Poder Legislativo a la sede del Congreso en Santiago y dejar Valparaíso, donde se mantiene establecido desde 1990.

Según explicó a El Mercurio, Flores alude a los costos que tendría reparar el actual edificio en la Ciudad Puerto, estimados en 6.000 millones de pesos, comparados con los que se podrían necesitar para volver a funcionar en la capital.

«Este edificio (Valparaíso) está bien maquillado, pero tiene daños en su esqueleto y su musculatura. Hay problemas en los sistemas de aguas, de alcantarillado, situaciones estructurales que deben ser resueltas, de tal manera que, para una decisión que se ha venido postergando, yo he pedido que se valore y se evalúe si hay que hacerla de inmediato», detalló, a la vez que advirtió que «no vamos a colocar a ninguna persona en ningún riesgo de ninguna naturaleza».

Flores aseguró que el recinto «colapsó desde el punto de vista de sus dependencias; tenemos pasillos anchos, pero oficinas chicas. No podemos crear más comisiones, porque no hay más espacios», y pese a que se ha propuesto levantar una torre o domo en el área de estacionamientos, el elevado costo de la idea estimado lo hace prácticamente inviable.

Por ello, el parlamentario contó que encargó «hace un mes un estudio de costos a la Secretaría General. Por un lado están haciendo los cálculos de lo que significan los desplazamientos y los costos exactos de la urgencia de reparar el edificio de Valparaíso y de construir el nuevo».

En ese contexto, afirmó que «si se va a hacer esa inversión de 6.000 millones, nunca más movemos el Congreso de Valparaíso», frente a lo cual, planteó, «si hay una discusión política de cómo se puede facilitar el trabajo entre el Legislativo y el Ejecutivo, estando ambos en Santiago mirándose a la cara, entonces no hagamos esas reparaciones ahora y destinemos esos recursos a un edificio que ya existe: el del Congreso en Santiago».

«Tengo la convicción de que sería más barato hacer un solo gasto en Santiago por una sola vez, y no en Valparaíso», aseveró.

 

Plan B

Si el edificio de Santiago tampoco cuenta tampoco con el espacio físico necesario, Iván Flores apuntó un plan B: «Existe el Palacio Huneeus que está al frente, donde debería estar la biblioteca y salas de comisiones».

«Si eventualmente se necesita más espacio, existe lo que hoy el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, ha venido planteando como la plaza Gabriel Valdés, en el estacionamiento del Congreso, que está justo al costado por Morandé; ahí perfectamente se puede hacer un espacio público y la construcción, vía concesión, de un edificio mixto para comisiones», añadió el presidente de la Cámara.

Adelantándose a las eventuales críticas por «centralismo», el diputado refutó que «no confundamos descentralizar con desconcentrar. No le ha hace más o menos bien a la región el hecho de que el Congreso esté en Valparaíso», a la vez que agregó que también «será necesario considerar la situación de aproximadamente 500 funcionarios de la Cámara que viven Valparaíso es un tema que no podemos dejar pasar».

 

Senador Harboe: No hay nada más ineficiente que el Congreso en Valparaíso

Desde el Senado, Felipe Harboe (PPD) secundó en El Diario de Cooperativa la idea de Flores porque «no hay nada más ineficiente que tener una sede del Congreso separada del Ejecutivo: la cantidad de horas perdidas de ida y de vuelta, los recursos que se gastan se duplican».

«Por un tema de eficiencia de la función pública, debiéramos pensar en esta alternativa», instó el presidente de la comisión de Constitución de la Cámara Alta.

De acuerdo con el matutino, la Cámara de Diputados en el Congreso en Santiago -donde funcionó el Legislativo hasta 1973- albergaba a 150 parlamentarios, 200 asesores y 250 funcionarios; en tanto, en la actual sede en Valparaíso, recibe a 155 diputados, 350 asesores y 430 funcionarios.

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