Cinco años tomó a la periodista talquina Isabel Tolosa investigar, escribir y publicar su libro “El cine de Claudio di Girolamo”, en el que se detiene a analizar el sentido de la creación fílmica de este multifacético artista. La obra fue presentada por la propia autora en el contexto del Primer Seminario de Gestión Cultural, realizado por la Universidad de Talca y el Centro Cultural España.

Isabel Tolosa es un rostro conocido en Talca, no sólo porque es de esta ciudad, sino porque, además, realizó prácticas profesionales en Red Maule de TVN y en diario El Centro. Posteriormente trabajó durante 15 años en Televisión Nacional, en Santiago, primero como periodista y luego editora de prensa y, hace un año, es directora de la Escuela de Periodismo de las Universidad de Las Américas.

Relata que conoció a di Girolamo cuando ella cubría como periodista las noticias del Ministerio de Cultura, en la época en que él era el titular de esa cartera. Entonces lo descubrió como uno de los más versátiles creadores del mundo cultural chileno, quien además de cineasta es pintor, muralista, director de teatro, escenógrafo, “el papá de la actriz Claudia di Girolamo y un hombre profundamente católico y social”, según su descripción.
Cuatro películas
En el libro, que publicó en forma independiente, se detiene en cuatro de las películas de di Girolamo: “Sexto A 1965”, “dos mujeres de la ciudad”, “El 18 de los García” y “Andrés de La Victoria”, uno de los documentales más conocidos. “Me interesa que este cine se vuelva a ver, que se lea el libro, que nos sirva para reflexionar”, expresó Isabel Tolosa, al evocar una época de trabajo en equipo, de creación colectiva y de hacer las cosas sólo porque tenían un sentido y sin postular a fondos.

Claudio di Girolamo, quien está trabajando en un proyecto sobre contención psico social para niños de zonas de catástrofe, estuvo presente en la exposición sobre el libro y más tarde clausuró el Seminario de Gestión Cultural. Al respecto, opinó que hay mucho desconocimiento sobre el tema, por cuanto existen muchas personas que hacen gestión cultural sin que se tenga conocimiento de ello. “Lo importante del gestor cultural es que no actúe nunca sólo, que haya redes (…) para que no se distorsione su tarea porque no es el gerente de nada, ni productor de eventos, sino creador de redes, una persona que acompaña a la comunidad para que ella se autoforme y no sólo consuma cultura, sino que la produzca”.
Defender la cultura
Agregó que el gestor debe ser un puente para la difusión de lo que se produce y ser un defensor de la cultura y, a la vez, recalcó que no se puede hablar de una cultura en términos de mercado.

Hizo notar, asimismo, que el consumo cultural no tiene que ver con que la gente tenga plata para asistir a un espectáculo, sino que es ver arte y cultura en la calle. A su juicio, es el arte público el que forma al consumidor cultural, que permite que la gente se acostumbre a mirar y no sólo ver.
Al reflexionar sobre lo que está ocurriendo, hizo notar que se están produciendo cambios significativos de paradigma. “Está cambiando la cultura del mundo, no sólo en Chile. Se están subvirtiendo los valores antiguos y están surgiendo otros nuevos”, afirmó.

Deja un comentario

Deja un comentario