En fallo dividido, la Tercera Sala de la Corte Suprema condenó a la Municipalidad de Linares al pago de una indemnización de $50 millones a la madre de un alumno que murió en agosto de 2004 producto de un disparo percutado por uno de sus compañeros al interior de un colegio administrado por la casa consistorial.

De acuerdo a la resolución, el máximo tribunal estableció faltas en el servicio del sostenedor del establecimiento “al no cumplir con la obligación de velar por la integridad física y psíquica de la comunidad educativa”.

Sobre el caso, la Corte relató en su texto que ambos estudiantes se enfrascaron en una discusión que terminó con la amenaza de muerte por parte de uno de ellos.

Ese mismo sujeto, más tarde autor del disparo, hizo abandono del establecimiento y “se mantuvo fuera por a lo menos dos horas, sin que dicha situación fuere puesta en conocimiento de su apoderado o de las autoridades”.

Tras ello, reingresó al recinto “portando un arma de fuego con la cual disparó a uno de sus compañeros, en un lugar donde se encontraban también otros alumnos”, sin la compañía de profesores o algún otro tipo de facultativos, indicaron los magistrados.

Así, la resolución concluyó que la demandada incurrió en el incumplimiento de su obligación de garantizar el bienestar del menor fallecido y que permitió que tal derecho se viera amenazado “respecto del resto de los miembros de la comunidad educativa que se hallaban en el establecimiento el día de los hechos”.

De esta manera, calculó en $50 millones la suma que debe recibir la madre por concepto de daño moral, pese a que la mujer había acudido a la justicia solicitando $500 millones.

Deja un comentario

Deja un comentario