Durante dos días, 8 y 9 de julio, los estudiantes de primer año de la carrera de Kinesiología de la U. Católica del Maule demostraron sus dotes deportivos en las Paraolimpiadas “Vivamos la Inclusividad”, espacio que se instala como una tradición de bienvenida positiva dando un sentido de integración social al tema del mechoneo.
En cada una de las pruebas, que incluyeron vóleibol, goalball, slalom, atletismo de pista y natación, los nuevos estudiantes compitieron de manera normal y luego repitieron el ejercicio, ahora abandonando alguna función normal.
Luego de la natación, en la que los deportistas debían enfrentar el recorrido llevando sus piernas juntas, soportadas firmemente con cintas, Marian Álvarez, novata de Kinesiología UCM, señaló visiblemente exhausta que “nunca había tenido una relación tan cercana y directa con el tema. Fue una experiencia que me llenó de emociones”.
“Fue una sensación hasta de desesperación saber lo que sienten las personas que no tienen movilidad, el experimentar que tu cuerpo no funciona fue muy fuerte. De ahora en adelante la carrera me apasionará más, creo que es maravillo poder contribuir a estas realidades”, agregó.
La idea de la Escuela es tratar de innovar en las bienvenidas y Kinesiología lo logró, instalando una tradición positiva para la recepción de los futuros kinesiólogos, tema sobre el cual la académica Isabel Rebolledo señaló que “se desarrolló una experiencia para vivenciar dos pacientes muy comunes en la Región del Maule, como son los con daño medular producto de accidentes automovilísticos y los pacientes no videntes, que son una patología muy dejada de lado en cuanto a su intervención e integración social.
“La función que queremos rescatar es que tenga un significado, un fin útil que desarrollar, como es la integración social y mejorar la autoestima del paciente. Mediante el deporte hoy estamos incentivando la integración social”, expresó Rebolledo.

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