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La falta de deseo es un síntoma más común de lo que se admite públicamente y muchas mujeres guardan silencio sobre las dificultades que tienen para encontrar la plenitud sexual. ¿A qué se debe? Entre las causas se encuentran tanto factores físicos y hormonales como los relacionados con el estrés, la depresión y la ansiedad.

La buena noticia es que el deseo no es algo que no pueda recuperarse, al contrario, una vez identificas los inhibidores puedes poner en práctica algunas de las recomendaciones que te daremos más adelante para reencontrarte con el placer y explorar tu sexualidad. Por ahora, empecemos con los obstáculos:

Baja autoestima

Los complejos por la apariencia física y la falta de comodidad con el cuerpo son dos barreras para la entrega total durante la relación sexual. Los estereotipos de belleza, el tipo de crianza y algunas creencias culturales o religiosas impiden que las mujeres exploremos nuestra sexualidad, conozcamos nuestro cuerpo y lo aceptemos. Sentir vergüenza de nuestra propia desnudez es sin duda el mayor inhibidor del placer.

Tensión

La única forma de conectarte sexualmente con tu pareja y disfrutar de los encuentros es disponer tu mente únicamente para ello, sin embargo, el estrés, el trabajo y las preocupaciones se convierten en distractores y evitan que nos entreguemos por completo al momento. Esta puede ser la respuesta a la pregunta ¿por qué se me dificulta tener un orgasmo?

Apego al pasado

A veces el pasado se convierte en una carga pesada que nos roba la energía y no nos permite avanzar. Por eso, las experiencias sexuales previas pueden estar obstaculizando tu relación actual, ya sea porque fuiste víctima de violencia, porque tuviste una relación traumática o porque aún no has sanado heridas de relaciones que quedaron atrás. Otro de los elementos que interfiere es la educación sexual que hayas recibido en la infancia y si el tema fue un tabú o no para ti.

Inconformidad en tu relación

Una mala comunicación con tu pareja en la vida diaria tiene un efecto directo en la intimidad. Las relaciones por conveniencia, el desgaste de muchos años de rutina y poca novedad y el descuido de la relación por los hijos, son algunos de los aspectos que deterioran la vida sexual de pareja.

Dolor genital

No es una excepción, el dolor genital lo padecen muchas mujeres pese a que se habla poco de ello. Esta molestia se manifiesta durante el sexo y puede deberse a infecciones del tracto urinario, hongos u otro tipo de irritaciones.

Miedo

A no cumplir con las expectativas de tu pareja, a no complacerla, a que seas rechazada, a que se fijen en detalles de tu cuerpo que no quieres, a que sea aburrido, a que no te guste, en miedo se resumen gran parte de los problemas con nuestra sexualidad.

  • ¿Cómo recuperar el deseo?

Sigue estos consejos para reconciliarte con tu sexualidad y encontrar el deseo:

Acaríciate: la masturbación es la mejor forma de conocerte y despertar el amor propio. No te avergüences, pues hacerlo primero tú misma te permitirá compartir una mejor sexualidad en pareja.
Ejercita tu zona pélvica: los músculos de la zona pélvica son tan importantes como el resto de músculos y a menudo olvidados. Sigue estos ejercicios para fortalecerlos.
Comunícate con tu pareja: hablar abiertamente de lo que nos gusta y de lo que no nos gusta en el sexo con nuestra pareja hace parte de la construcción de confianza y conocimiento.
Trabaja en el amor propio: una aceptación total de nuestro cuerpo nos hará sentir deseosas y aumentará nuestras ganas de explorar con la sexualidad. De lo contrario, la frustración y la tristeza se apoderarán de nuestra mente.
Aléjate de la monotonía sexual: las posibilidades del sexo son infinitas. Evita la monotonía y atrévete a experimentar con tu pareja. Prueba con música, olores, sabores, estimuladores, etc.
Sana las heridas del pasado: si es necesario, busca la ayuda de un especialista para encontrar en el presente tu mayor motivación.
Dedica tiempo para ti y para tu pareja: es fundamental encontrar espacios para compartir con tu pareja o para consentirte. La tranquilidad y la felicidad te dispondrán a un mejor placer.

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