La salud bucal es parte integral del bienestar de las personas, por lo que toma relevancia en el desarrollo de políticas públicas para abordar esta necesidad. Se entiende entonces que las enfermedades bucales son las enfermedades crónicas más comunes y constituyen un problema de salud pública por su alta prevalencia, impacto negativo en la salud oral y sistémica de las personas y su alto costo de tratamiento.

Una de las enfermedades bucales más frecuente es la caries dental que se presenta desde edades tempranas, aumentando significativamente con la edad.  A los 2 años de edad la prevalencia de caries es de un 17,5%, en tanto para los niños de 4 años de edad la prevalencia es de un 49,6% y en el caso de los niños de 6 años la prevalencia aumenta a un 70,4%.

De acuerdo a lo indicado por la asesora del Programa Odontológico Regional del Servicio de Salud Maule, Verónica Soto Rosales, se han implementado diversas estrategias para abordar este problema, haciendo especial énfasis en lo promocional y preventivo siendo el Programa CERO (Población en Control con Enfoque de Riesgo Odontológico) uno de ellos.  “Con esta iniciativa implementada a partir del año 2017,se incorpora el concepto de población bajo control en niños desde  los 6 meses hasta los menores de 7 años con o sin patologías orales, con el fin de mantener a esta población sana o detectar condiciones de riesgo de enfermedad en forma temprana y abordarlas. La frecuencia de los controles se asocia al riesgo individual, por tanto deben acudir al menos una vez al año a control. El egreso del programa coincide con la atención GES de salud oral integral para niños y niñas de 6 años.” señala la Dra. Soto.

Los controles son realizados a beneficiarios de FONASA o PRAIS en los centros de atención primaria de salud. Otra estrategia de atención es el Programa Sembrando Sonrisas, que tiene por finalidad mantener y mejorar la salud bucal de la población parvularia perteneciente a JUNJI, Fundación Integra y niveles de pre-kínder y kínder (NT1 y NT2) de escuelas municipalizadas y subvencionadas, a través de la promoción de hábitos saludables, y la aplicación de medidas de protección específicas.

“Este Programa considera visitas del equipo de salud odontológico a los establecimientos educacionales de párvulos para la aplicación de flúor barniz (2 veces al año), la realización de un examen de salud oral a cada niño o niña y al trabajo intersectorial con educadoras de párvulos para implementar en conjunto la promoción de la salud a través de sesiones educativas”, explica la facultativa.

En tanto el Programa GES “Salud Oral Integral para niños y niñas de 6 años” realiza atención odontológica integral de estos niños y niñas en la que se incluye: examen, diagnóstico, refuerzo educativo, prevención específica y rehabilitación y contempla las siguientes prestaciones: examen de salud, destartraje, pulido coronario, aplicación de sellantes, flúor tópico barniz, obturaciones de vidrio ionómero, amalgama, y/o composite (en casos excepcionales), radiografías periapicales, pulpotomías, exodoncias en dientes temporales, todo lo anterior, según indicación del cirujano dentista tratante y culmina en un alta, una vez finalizado el tratamiento.

Las prestaciones pueden incluir sellantes de primeros molares definitivos o no, según proceso eruptivo. Además contempla la entrega de un kit de salud oral que incluye cepillo dental infantil suave y pasta dental la cual debe tener una concentración de 1000 a 1500 ppm.

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