A pesar de los grandes avances sociales, en la región del Maule aún existen familias viviendo en condiciones de extrema precariedad. En la zona aún restan por erradicar 8 campamentos ubicados en las comunas de Constitución, Empedrado y Río Claro. En ellos, alrededor de 260 familias no solo necesitan nuevas viviendas, sino también superar necesidades asociadas a la pobreza e inseguridad.
Según el director regional de Serviu-Maule, Omar Gutiérrez Mesina, las políticas habitacionales han vuelto a poner en el centro de la preocupación gubernamental la erradicación de las familias que viven en asentamientos precarios.
“Para un país y una región que pretende alcanzar el desarrollo, es impresentable que familias vivan en condiciones tan extremas”, manifestó Gutiérrez Mesina.
Por ello, fue motivo de alegría para la autoridad habitacional acompañar a Audolina Carvajal, que por 15 años vivió en el campamento “Esperanza” de Talca, en los momentos previos al traslado hacia su nueva casa.
La mujer fue uno de los 50 habitantes de campamentos que recibieron su vivienda en el conjunto habitacional “El Parque IV”, inaugurado en la capital regional.
“El Serviu nos apoyó de manera muy importante para materializar este sueño de toda la vida. Fueron años de mucho sufrimiento y angustia. Mis hijos crecieron en un campamento, con muchas necesidades y en condiciones indignas. Imagínese que ahora tengo una casa sólida, con puertas y ventanas y lo más importante con un baño en su interior, lo que nos da dignidad como personas”, manifestó emocionada Audolinda Carvajal.
Agregó, que los últimos días, antes de recibir su casa, prácticamente no dormía proyectando y pensando su nueva vida, junto a su marido Marco y sus hijos Francisco Javier y Germán Antonio. “Tenemos muchos sueños, nuestros hijos estudian y espero que terminen sus carreras y sean grandes profesionales. Ya contar con una casa digna es el comienzo para cambiar una historia que hemos sobrellevado con mucho esfuerzo más aun con el estigma que representa vivir en un campamento”, agregó la feliz ciudadana.
Junto con valorar el acompañamiento realizado por el equipo de Campamentos en Serviu-Maule, el director regional destacó el impacto en la vida de las personas la erradicación de los asentamientos precarios.
“Entregar una vivienda a familias que han vivido hasta 40 años en un campamento aporta a promover el comienzo de una nueva etapa en sus vidas. Ellos también han puesto su esfuerzo y empeño. Es un cambio notable en su nivel de vida. Un fiel testimonio de ello es la señora Audolinda, que nunca decayó pese al cansancio y angustia”, agregó Omar Gutiérrez Mesina.
La entrega de viviendas con apoyo del Gobierno a los habitantes de los campamentos “Esperanza” y “El Paso” finaliza el proceso de erradicación de campamentos en la comuna de Talca, que se transforma en la única capital regional del país que logra este objetivo.

Deja un comentario

Deja un comentario