Por: Valeska Medel

Se cree y estima en investigaciones que se han hecho con el fin de observar el nivel de calidad del lenguaje en nuestro país y se ve que está totalmente distorsionado. Las razones no son tan complejas de comprender, refiriéndonos a que estamos muy poco conscientes de que el detonante de todo esto, mayoritariamente es el nuevo uso que se le da a las palabras, las palabras nuevas e inventadas que hablamos comúnmente, además de las que importamos de otros lugares, como por ejemplo, los modismos gringos.

¿Es una moda? ¿Nos hace sentir dentro de una categoría de personas?

Hoy en día, es muy esencial para todo tipo de comunicación (sobre todo la oral y escrita) tener un conocimiento vasto en cuando a vocabulario y ortografía. ¿Por qué? La respuesta es simple. Así como van avanzando los adelantos tecnológicos, también van creciendo las exigencias y aumentando el desarrollo dentro de la mayoría de los campos, ya sean escolares, universitarios o laborales. Es por eso que se debe tener un cuidado especial con aquello, cosa difícil para algunos y casi imposible para otros que no tienen el hábito de leer que afortunadamente ayuda mucho en este sentido lingüístico.

Pero para ser más exacta, quiero enfocar esto en la manera de expresarnos que tenemos hoy, donde hay internet en muchos hogares, en donde también la televisión influye en el papel educativo de niños y jóvenes, siendo un cúmulo de información que se encuentra día a día presente y que nos hace cambiar el switch específicamente a “no darnos cuenta” que hablar bien es trascendental en todo acto de comunicación, ya sea con nuestra familia, en el trabajo o con los amigos.

Últimamente se usan mucho palabras adaptadas a nuestra lengua como por ejemplo “laptop”, que se usa para decir “computador”, “blackout” que se dice en vez de “corte de luz” o “Smartphone” para nombrar a un teléfono que tiene aplicaciones y puede hacer un sinfín de cosas. Y para que hablar de cómo escriben algunos cuando tienen que escribir un mensaje de texto o están en el chat. Palabras que la mayoría no entendía a la primera, sin vocales, que parecían escritas en otra lengua. Ahora, eso no se ve tanto, pero igual quedan uno que otro qué aún lo hacen con el fin de no perder la tradición y la facilidad de escribir de esa forma.

En conclusión, puedo agregar que espero que esto día un pueda revertirse, que podamos decir “en realidad, escribo mal, hablo mal y me preocuparé”. No es tan complejo, sólo debemos poner de nuestra parte, para mejorar el lenguaje español que usamos y que sigo pensando, está totalmente distorsionado.

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