Por: Pedro Valenzuela R., Prof. Educación Física. Magíster en Ps. de la Actividad Física y del Deporte

Hemos sido testigos de los primeros encuentros del evento futbolístico de selecciones nacionales más antiguo del mundo, la Copa América. Nuestro país ha llevado a cabo una gran inversión de todo tipo para organizar esta competencia que tendrá a algunos de los mejores futbolistas del planeta.
Han pasado algunos días desde que inició la competencia y ya se perciben los clasificados a la siguiente ronda y también los candidatos a llevarse el trofeo el sábado 4 de julio cuando se realice la gran final en el Estadio Nacional. Como siempre, las selecciones de Argentina, Brasil y Uruguay, se llevan la mayoría de las apuestas y era que no, si entre los tres países suman más de 30 campeonatos, siendo Uruguay la selección que más veces ha gritado campeón con 15 títulos.
Junto con las selecciones más campeonas en la historia del torneo, también está Paraguay y la sorprendente Venezuela, que gracias a jugadores desequilibrantes se ve que serán equipos complicados no solo en esta Copa, sino también en las eliminatorias camino al próximo mundial que se desarrollará en Rusia. Nuestra selección no se queda atrás y también se perfila a ocupar las primeras posiciones de la clasificación final. Ya ha conseguido cuatro puntos de seis jugados y tengo la sensación de que puede disputar el torneo mano a mano con cualquiera. Por lo menos esa es la impresión que demuestran los jugadores en la cancha y el entrenador fuera de ella.
Pero no solo del nivel futbolístico hemos sido testigos. Junto con el nivel técnico y táctico que han demostrado las selecciones, también podemos reconocer aspectos psicológicos esenciales para dominar las situaciones que van aconteciendo durante los partidos. Estos aspectos como la gestión de emociones, el control del estrés, visualización de jugadas, la concentración, entre otros, son fundamentales dentro de cualquier práctica deportiva y aún más en una competencia.
Pero, ¿estamos conscientes de la importancia? ¿Hay desconocimiento sobre estas habilidades? Si sabemos lo trascendental que es la parte psicológica dentro de la performance, ¿por qué no le dedicamos el debido tiempo?
Es muy común escuchar de parte de periodistas, jugadores, ex jugadores y entrenadores, hablar sobre la presión, ansiedad y nerviosismo, como situaciones que escapan de las manos de los jugadores. Por otro lado, la importancia de la “cabeza” en situaciones puntuales. Otros en cambio, manifiestan que sensaciones de nerviosismo y tensión en jugadores de alto rendimiento, no debiesen existir. Desde mi punto de vista, son reacciones que actúan independientemente del nivel deportivo, y es muy probable que siempre se manifiesten sobre todo cuando muchas cosas están en juego, pero la clave estará en quien domine de mejor manera la situación. La preparación provocará que el impacto de una situación de estrés sea el menor posible.
Respecto a esto, ¿las habilidades psicológicas implicadas en el rendimiento deportivo son adquiridas por genética o se pueden desarrollar y entrenar? Al igual que las capacidades técnicas, también se deben desarrollar y fortalecer. Tal como dicen los especialistas sobre la Copa América, es un torneo “corto”, por lo tanto, la selección que tenga el mejor equilibrio entre las habilidades técnicas, tácticas, físicas y psicológicas, será a mi juicio la que logre gritar campeón en la anhelada final de julio. Mientras mayor sea mi entrenamiento en estas situaciones estresantes, mayor será mi rendimiento.
Por último, planteo algunas interrogantes, ¿será capaz nuestra selección de superar la ansiedad en los próximos encuentros? ¿Qué selección parece la mejor preparada mentalmente? Quizás ya se han hecho estas preguntas y si están ligados al deporte, seguirán indagando en las respuestas.

Deja un comentario

Deja un comentario