Sobre la gran diversidad del comportamiento de las abejas en el mundo y particularmente en América, expuso en Talca el Dr. Felipe Vivallo, académico de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, Brasil, especialista en taxonomía y evolución de abejas, especialmente nativas, quien visitó la U. Católica del Maule en el marco del proyecto “Estudio de la biodiversidad de abejas nativas de la Región del Maule y sus interacciones ecológicas”, que dirige el Dr. Víctor Hugo Monzón, con el apoyo del Fondo de Protección Ambiental (FPA).
“Básicamente estudio la fauna neotropical y me interesé por el proyecto del Dr. Monzón en Chile por el desconocimiento que existe de las abejas”, señaló Vivallo, chileno de nacionalidad, quien se desempeña como profesor de entomología en el Museo Nacional de la universidad brasileña.
Durante su presentación, efectuada en el Campus San Miguel, Vivallo dio cuenta de los comportamientos que existen en el mundo de las abejas y el desconocimiento popular “donde la única abeja que se conoce es la de miel, que tiene obreras y zánganos; y básicamente vemos otros comportamientos como el de hembras solitarias, comportamientos cleptoparásitos, de robo de alimento, de secuestro de obreras y varios otros tipos de conductas muy diversas que las personas desconocen porque no tienen tanto contacto con ellas, porque no es cercano a la fauna chilena”, señaló.
“Más del 80 % de las plantas con flores del planeta se desarrollan con las abejas a través de la polinización. Ahora, dentro el universo de abejas, por ejemplo en el continente americano, hay casi siete mil especies, y toda la fama se la lleva una sola abeja, que es la abeja de miel (…) Pero hay otras especies que se encargan de polinizar la flora nativa y de interés económicos como frutales, hortalizas, etc.
Refiriéndose a estas miles de especies nativas dentro de la fauna de Chile, Vivallo explicó que “estos pequeños insectos están aquí hace millones de años y son los responsables para que todas las primaveras tengamos flores y especialmente frutos”.
“Si desaparecen las abejas obviamente que la economía mundial se vería afectada, pero tampoco hay que tener una visión tan apocalíptica. Creo que no es tan así, porque sabemos que existen otros agentes polinizadores que se han encargado de mantener otros sistemas a lo largo de millones de años. Entonces sería una situación negativa en términos del ecosistema pero tampoco sería una situación tan dramática.
Finalmente, sobre las campañas que impulsan el cultivo de plantas y la producción de flores, el investigador señaló que “si la campaña se limita solamente a la disponibilidad de plantas para que las abejas tengan alimentación, claro que sí la apoyo; pero si hay intereses comerciales como la indicación que las personas tengan plantas para que llegue la abeja de miel y ésta produzca más miel para que después sea vendida, entonces no”.
“Creo que tenemos que tener una visión más altruista sobre la importancia del ecosistema y no tanto el sistema económico de una comunidad”, subrayó.

Foto equipo de investigadores del proyecto de Abejas Nativas en el Maule: Sandra Araya, Dr. Felipe Vivallo, Marcia Guzmán, Dr. Víctor Hugo Monzón y Claudia Araya.

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