El primer retiro de fondos de pensiones «tuvo una incidencia positiva y predominante» en los ingresos de los hogares chilenos, que en el tercer trimestre del 2020 vieron un crecimiento del 35,4 por ciento, comparados con el mismo período del año anterior, según el Banco Central.

En su informe, puntualiza que el efecto de la medida «más que compensó la caída de las rentas de la producción», sea por trabajo formal o informal, que en el período registró una disminución del 8,4 por ciento, por impacto del «deterioro del mercado laboral» de esos momentos.

En menor medida incidieron positivamente en el aumento de los ingresos «las transferencias corrientes, asociadas principalmente al Ingreso Familiar de Emergencia otorgado por el Gobierno».

El ente emisor expone que «parte de los recursos» que las familias sacaron de su ahorro obligatorio previsional fueron «destinados a realizar inversiones en otros instrumentos financieros, tales como efectivo, depósitos y cuotas de fondos, como también al pago de deudas».

«Por otro lado, el impacto del retiro ayudó en el impulso que mostró el consumo de bienes y servicios, en comparación con el periodo anterior», agrega y consigna Cooperativa.

Los mayores ingresos también impactaron en que no incrementara el endeudamiento, que se mantuvo en el 50,7 por ciento respecto del PIB, «respondiendo al aumento de préstamos bancarios hipotecarios y frente a otros acreedores, lo que fue contrastado por la menor deuda bancaria de consumo», apunta el Central.

EFECTO TRANSITORIO

Guillermo Figueroa, director de Chile Deudas, analizó que cifras como estas «probablemente volverán a mostrarse en las próximas mediciones a raíz del segundo retiro».

«Por lo mismo, el endeudamiento se mantuvo estable, pero sigue siendo preocupante que los salarios continúan a la baja, y en el mediano plazo, una vez que desaparezca el efecto del retiro de fondos de pensiones, hará que los niveles de endeudamiento retomen el crecimiento», complementó.

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