La producción de flores bajo invernadero es un importante polo de desarrollo productivo que está siendo apoyado por INDAP a través de sus distintos instrumentos de fomento productivo.
Tierra, agua, luz y colores, dan forma a un negocio productivo, que se cobija en invernaderos de la comuna de San Clemente. La floricultura, es un rubro apoyado por INDAP que a través de los años ha ido cobrando mayor impulso de la mano del trabajo, esfuerzo y dedicación de hombres y mujeres que han hecho de este, su principal rubro productivo

Es el caso de Laura Herrera, del sector de Mariposas, quien se inició hace cerca de 15 años en este negocio, motivada por un curso sobre producción de flores. Partió con un invernadero de 9 por 7 metros de ancho y con 600 plantas de claveles. Más tarde se vinculó a INDAP y desde entonces ha recibido asesoría técnica, incentivos para la adquisición de plantas y materiales, riego tecnificado y una cámara de frío.

Hoy Laura Herrera, posee cerca de mil metros cuadrados de invernadero, donde cultiva lilium, astromelias, claveles, maules, yerberas, los que comercializa en la propia zona, tanto en varas como a través de arreglos florales.

Esta emprendedora señala que hoy las mujeres tienen muchas oportunidades para acceder a apoyos del Estado para poder iniciar un negocio productivo, que si en su juventud esto hubiera sido igual, ella habría comenzado muchos antes en esta actividad que la apasiona y que la ha permitido complementar su ingreso familiar y educar a sus hijos.

En el sector de Bramadero, está el invernadero de Rosa Pizarro, quien trabaja junto a su familia cultivando calas de colores, astromelias, lilium y follaje para la elaboración de arreglos florales, técnica que ha aprendido a través de cursos financiados por INDAP. Se inició en el rubro a través del convenio INDAP-Prodemu, hace cerca de 10 años. Una vez egresada del programa se incorporó de lleno como usuaria de INDAP, aprovechando la oferta de servicios de este organismo del Ministerio de Agricultura.

Con los años ha podido ir creciendo en su negocio, mejorando su infraestructura, recibiendo asesoría técnica y apoyos a la inversión. Además ha podido acceder a financiamiento crediticio de INDAP, lo que le ha permitido ir cumpliendo paso a paso sus sueños. “Yo he podido trabajar con la parte de créditos y las tasas de intereses son las más bajas que hay para nosotros los agricultores y es uno de los lugares donde en realidad podemos ir a pedir, porque como somos pequeños agricultores en otras partes nos cuesta más que nos presten, pero en INDAP nos conocen”.

Para doña Rosa, este es también un negocio con esencia familiar “este es un trabajo en familia, que se logra con el tiempo, pero para mí es bueno. No sé qué opinarán mis hijas, pero como me gusta el campo, me gustaría que si a alguna le gusta este rubro, siguiera con esto, porque es bonito e igual si se sabe trabajar, deja “, enfatiza esta productora.

Luis Verdejo, director regional de INDAP, señaló que las experiencias de estas productoras son un positivo ejemplo de emprendimiento, superación y del buen uso de los recursos públicos que dispone este servicio del agro para ir en apoyo de las buenas ideas de los pequeños productores. “En estas experiencias podemos ver materializados nuestros servicios de asesoría técnica, nuestros instrumentos de riego, apoyo en inversiones mediante concursos e incentivos y créditos, a los que los agricultores pueden acceder en condiciones muy ventajosas y bajas tasas de interés.”

Se trata además de un hermoso ejemplo de trabajo en el campo y de cómo las mujeres están incorporadas al mundo laboral. “Nos alegra mucho como institución estar contribuyendo a la superación de las mujeres rurales, las vemos contentas, activas, tomando las riendas de su negocio y haciendo una actividad que les gusta y las hace felices y generando nuevas oportunidades en el campo”, señala el director regional de INDAP.

En un nivel más empresarial y cien por ciento dedicado a este negocio, Jorge Lara, del sector El Alba, trabaja junto a otras 2 personas en el cuidado y atención de sus 12 invernaderos de astromelias, lilium y maules, entre otros. “Partí con 2 invernaderos, hace tres años atrás, con un proyecto de INDAP de 120 rizomas de astromelias, el resto lo fui adquiriendo yo. Después hice tres invernaderos más con otro proyecto, luego otro y el año pasado hice 6 invernaderos, en total tengo 12”

Don Jorge comercializa en su casa, en locales establecidos de Talca y cree que la clave de su éxito ha sido la constancia y la dedicación a su negocio, el cual es la fuente principal de ingresos de su familia. En este camino la mano de INDAP lo ha acompañado siempre, con apoyos en infraestructura, materiales, sistemas de riego y financiamiento y él siempre ha respondido a esta confianza depositada en él. “Uno tiene que demostrarle al INDAP que la cosa no es llegar y que le den, tengo que demostrar con hechos que se puede, que esto vale la pena. Les digo siempre a los demás floristas, trabajen bien, todos lo podemos hacer. Entonces si van a INDAP y demuestran con hechos, la ayuda está al tiro.”

Deja un comentario

Deja un comentario