La transformación del servicio de Pabellón en un área de recuperación de enfermos críticos por coronavirus ha significado un esfuerzo sin precedentes para sus trabajadores. De los 9 quirófanos que funcionan normalmente, 3 fueron transformados en un Servicio de Pediatría y 3 en una Unidad de Cuidados Intermedios. En los 3 restantes se realizan cirugías de urgencias y electivas.

Maribel Cáceres, Jefa de Gestión del Cuidado del servicio asegura que “las personas que están trabajando con los pacientes positivos son gente que manifestó su inquietud de estar aquí, a nadie se le obligó, ellos están de forma voluntaria porque quisieron ser parte de este desafío”.

Por su parte los técnicos en enfermería han aprendido nuevas técnicas y cuidados de los pacientes, llevándose un trabajo duro y cansador. A pesar de todo, la Tens arsenalera María González cuenta que “el equipo que hemos formado es bueno, hay buen ambiente y tratamos de apoyarnos, aunque la presión es fuerte y el estado de ánimo varía, vamos tratando de fortalecernos”.

EL DESGASTE EMOCIONAL DE LOS FUNCIONARIOS

El médico anestesista Dr. Iván Contreras, describe la enorme presión que siente al tener que mantener en equilibrio su trabajo con el cuidado de la familia y su propia salud mental. ”Además de todo -asegura el médico- eres responsable de la salud de tu familia, eres el jefe de casa y no te puedes derrumbar, no se te permiten equivocaciones, entonces me pregunto qué haré con mi familia”.

Luego de un largo silencio y con una voz temblorosa, el anestesista se emociona al hablar de su madre y de lo difícil que ha sido cuidarla, alejándose de ella y tomando contacto sólo mediante videollamadas. “El coronavirus no nos permite tocarnos, nosotros como latinoamericanos somos una cultura muy de piel, de abrazarnos, de saludarnos, un apretón de manos, lamentablemente eso se ha perdido”.

Respecto a sus temores, la enfermera Maribel confiesa que “el mismo miedo que tiene el personal también lo tengo yo, tengo papás que son adultos mayores y una hija que no está conmigo, hay una parte emocional que se deteriora, un cansancio físico enorme, pero al final del día estoy feliz porque estamos haciendo algo por quienes lo necesitan. Amo lo que hago y eso es fundamental para que esto resulte”.

LA SOLEDAD DEL PACIENTE COVID

La Tens María González cuenta que una de las cosas que más le conmueve es ver la soledad del paciente Covid. “Aquí ellos no reciben visitas, nosotros somos su apoyo, su conversación y tratamos de apoyarlos porque están completamente solos, nosotros somos su única compañía”.

La opinión es compartida por el Dr. Iván Contreras. “Trato de acercarme a ellos y que no se sientan tan aislados, entonces uno trata de ser siempre empático, realizar videollamadas o en las llamadas telefónicas tratar de ser cercanos, incluso en el tono de voz con los familiares”.

Por su lado la enfermera Margarita Carreño cuenta lo mucho que han aprendido profesionalmente. “Fue vertiginoso todo, pero hemos tenido el apoyo tanto de los colegas de UCI como de atención primaria, quienes han trabajado en UCI de otras regiones. Todas hemos sido respetuosas y solidarias y eso nos da seguridad para trabajar”.

Respecto a las rutinas de trabajo, explica que “el doctor Jorge Canteros, Jefe de la UCI, hace una visita diaria y saca todas las dudas de nuestros médicos de Pabellón, reforzando lo que él observa que falta y dando las indicaciones finales, él dice lo que se hace, lo que está correcto, incorrecto o lo que hay que agregar, así hemos trabajado muy bien”.

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