Ante un verano que no da tregua a los termómetros, que no bajan de los 30 grados en varias zonas del país, los especialistas instaron a la población a tomar medidas para evitar el desarrollo de dolencias relacionadas con el excesivo calor.
La directora del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Ciencias de la Salud, de la Universidad de Talca, Loreto Núñez, recomendó tener especial cuidado con menores y personas de edad avanzada.
“Los adultos mayores tienen un mal control de la temperatura por lo tanto son propensos a tener problemas con el frío y con el calor. Los niños también”, explicó la académica.
La docente señaló que quienes se expongan al sol, deben tomar los resguardos necesarios para evitar el impacto negativo que puede generar. “La radiación ultravioleta es la que produce efecto acumulado y daño en la piel, y también en la conjuntiva del ojo”, advirtió.
No obstante, señaló que tampoco se debe caer en el extremo, como está ocurriendo en algunos países del hemisferio norte, donde las personas evitan cualquier tipo de exposición al sol.
“El sol es necesario para el ser humano, es el único que nos ayuda a sintetizar la vitamina D, entonces es recomendable por ejemplo tomar sol pero antes de las 10 de la mañana”, aseveró.
Agregó que después de ese horario es riesgoso para la salud. “Ningún ser humano debe exponerse al sol cuando la radiación ultravioleta es mayor y si tienen que hacerlo tomar todas las precauciones, gorro, protección solar, usar lentes, manga larga, en fin, lo que sea necesario para reducir la exposición”, detalló.

CÁNCER DE PIEL
El director de la Escuela de Medicina de la U. de Talca, doctor Claudio Cruzat, explicó en el caso de los niños menores de 2 años, estos no deben exponerse al sol, agregando que los adultos deben tomar resguardos en el horario más peligroso, entre 11.00 y 16.00 horas.
«La mayoría (del cáncer de piel) está en relación al efecto dañino de la luz ultravioleta. Los tipos más frecuentes son tres: le carcinoma basocelular, el espinocelular y el melanoma maligno, siendo el más frecuente el basocelular. Lo sigue en frecuencia el espinocelular. El melanoma es tal vez el que más reconoce la gente, son las lesiones que llamamos nevus o lunares, o pecas. Se origina en células pigmentadas. Son los menos frecuentes, pero los más letales, por lo tanto son de particular preocupación», aseguró el profesional.
El carcinoma basocelular, aunque es el que más se repite, es el menos agresivo. Cruzat explicó que prácticamente no mata porque no da ramificación. «El carcinoma espinocelular es un tumor bastante agresivo pero dependiendo de su subtipo; ambos pueden presentarse como lesiones ulceradas o tipo nódulo, de lento crecimiento, que incluso pueden sangrar. Y el melanoma maligno, relacionado a pecas o lunares, si bien ha aumentado en la población, sigue siendo el de menor frecuencia, pero es bastante letal, sobre todo si se pesquisa tardíamente».
El director de la Escuela de Medicina de la U. de Talca, explicó que la edad de presentación también varía. «El cáncer basocelular y espinocelular son tumores que en general se ven en gente sobre los 40 años; el melanoma maligno se ve en el adulto mayor pero también en jóvenes, incluso en niños».
Como los tres tipos de cáncer a la piel tienen que ver con la radiación solar, ocurren mayormente en zonas del cuerpo más expuestas a la luz del sol, como el rostro, manos, escote, cuello, extremidades, etc., por lo mismo es tan importante evitar tomar sol.

CASOS EXTREMOS
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) reconoció que si bien las muertes y las enfermedades relacionadas con el calor son prevenibles, “anualmente muchas personas sucumben al calor extremo”.
El organismo internacional, reconocido por las recomendaciones que periódicamente entrega en materia de salud, sostuvo que para evitar enfermedades asociadas al calor se debe evitar que suba la temperatura corporal.
La CDC advirtió que en escenarios de calor extremo se pueden generar cuadros de deshidratación, frente a lo que recomendó tomar las precauciones necesarias para recuperar el líquido que se pierde a través del sudor.
“Beba más agua de lo normal. No espere a tener sed para beber más líquidos, tome de dos a cuatro vasos de agua por hora cuando trabaje o haga ejercicio al aire libre; evite las bebidas alcohólicas o con mucho azúcar y recuerde a los demás que beban suficiente agua”, aconsejó.
Igualmente hay que mantenerse informado sobre el clima local para tomar las previsiones necesarias en caso de planear actividades al aire libre.

SÍNTOMAS
La CDC también reveló los síntomas que permiten identificar enfermedades originadas por el calor. “Los calambres musculares pueden ser el primer signo de enfermedad por calor y causar agotamiento o golpe por calor”, acotó.
“Sudor copioso; debilidad, piel fría, pálida, húmeda y pegajosa; pulso rápido o débil, náuseas o vómitos y desmayos”, son las señales de agotamiento por calor.
Ante ese cuadro, el centro recomendó: “Vaya a un sitio más fresco, recuéstese y aflójese la ropa. Refrésquese la piel de todo el cuerpo con pañitos húmedos y fríos. Tome sorbos de agua y si tiene vómitos continuos, busque atención médica de inmediato”.
Una situación más delicada es cuando se registra lo que se denomina un “golpe de calor”, que se identifica por alta temperatura corporal (más de 39 grados); piel caliente, enrojecida, seca o húmeda; pulso rápido y fuerte y posible pérdida del conocimiento.
Frente a ese escenario, la CDC recomendó llamar de inmediato a un servicio de urgencia por cuanto es un caso de emergencia, trasladar a la persona a un sitio más fresco, y comenzar a bajar la temperatura del afectado aplicándole usando paños fríos o dándole un baño con agua fría, pero sin dar a beber líquidos.

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