Lejos de disfrutar la llegada de la primavera, el inicio de dicha estación es recibida con recelo –y una cuota de resignación- por muchas personas, ya que es en esta temporada cuando se registran los mayores “peaks” de polen en el aire.
Este “agente externo”, que en adelante llamaremos alérgeno, es causante de una de las más comunes y molestas dolencias de temporada: las alergias. “La reacción alérgica al polen puede afectar a diferentes órganos; cuando involucra la nariz, produce una inflamación, que se caracteriza por estornudos, congestión, picazón, secreción y obstrucción nasal, que puede ir acompañado de urticaria, ronchas o prurito”, explicó el inmunólogo talquino, Alfonso Moraga.
El facultativo agregó que si bien es muy difícil evitar ser víctimas de estas molestias debido a que se trata de un elemento que está en todas partes, lo más recomendable es tomar medidas para limitar lo más posible la exposición a él. “Por ejemplo, hay que evitar hacer ejercicios en zonas donde se esté cortando el pasto o corre mucho viento y si están en la casa no tener las ventanas abiertas por mucho tiempo cuando hay viento, como ocurre en septiembre, período en que el polen está más volátil y es más fácil que pueda ingresar por las vías respiratorias”, recomendó.
De igual modo, tanto para los alérgicos declarados o para quienes tengan la sospecha de serlo, aconsejó visitar desde ya a un especialista. “Una forma de controlar mejor los síntomas es empezar desde ahora el tratamiento con algún antihistamínico y para eso deben consultar con su médico”, afirmó.
Moraga advirtió que es muy importante no auto-medicarse porque se debe recetar el remedio más adecuado a las necesidades de cada persona y, además, identificar si es solo una alergia o una señal de alerta de la existencia de otro tipo de enfermedad.
“Al inflamar las vías aéreas las alergias pueden favorecer la aparición de infecciones, por ejemplo, bronquitis, rinitis o sinusitis, pero además –y si bien no es lo más frecuente- puede ser la primera manifestación clínica de otras enfermedades, por ejemplo, autoinmunes”, planteó.

OLIVOS
Una de las especies que más aparece como “culpable” de causar alergias es el denominado “plátano oriental”. Pero si bien se halla presente en nuestra región, la evidencia apunta a otro como el principal responsable de las molestias que más afligen a los maulinos.
“Pienso que son los olivos, está documentado que son árboles fuertemente alergénicos”, expuso la investigadora del Instituto de Biología Vegetal y Biotecnología (IBVB) de la Universidad de Talca, Iris Pereira, quien junto a otros especialistas de la casa de estudios diseñó el primer “mapa polínico” de Chile.
“Es cierto que por los registros de geo referenciación de los árboles de la ciudad de Talca no hay muchos olivos, pero cuando analizamos el captador que se encuentra en el techo de la Universidad atrapa un gran número de polen de esta especie, en especial, a partir del mes de noviembre”, planteó.
En cuanto al origen, la especialista tiene sus sospechas. “Este polen tiene la particularidad de que puede ‘viajar’ desde el lugar donde se genera alrededor de 175 kilómetros y mantenerse durante mucho tiempo en el aire. Nosotros tenemos plantaciones de olivos fuera de la ciudad, detrás del cerro La Virgen y, probablemente, desde allí lleguen”, detalló.
La académica del IBVB agregó que existen otras especies que también hacen su aporte. “Hay otro árbol que es de interés económico y del cual hay muchas plantaciones a mitad de camino entre Talca y Curicó que son los avellanos, que también son alergénicos. Aun cuando no están en la zona urbana existe el temor latente de que en algún momento, por el aumento en la extensión de cultivos que al parecer va en aumento”, indicó.
En cuanto al cuestionado “plátano oriental”, la especialista señaló que no es tan alergénico como se cree, pero que debido al alto volumen de polen que emite termina afectando por “acumulación”. “Como hay tanto aumenta el efecto en las personas”, acotó.

PASTOS
Otra especie que también altera la calidad de vida de los habitantes de Talca es el pasto que, en la familia de las herbáceas, se ubica entre los más alergénicos. “En este caso y si bien la especie libera polen durante todo el año, los peaks más intensos son en primavera y verano”, relató.
Ante ello, y dado que se trata de plantas extendidas por todas partes, Pereira señaló que la mejor forma de limitar su impacto es con una buena mantención. “Tanto las personas en sus casas como las municipalidades debieran tener mucha precaución y erradicar las poblaciones de pastos de hojas largas que son los que producen las alergias. Lo que se debe evitar es que lleguen a producir polen y, por tanto, hay que cortarlo y mantener la poda”, aconsejó.
La académica del IBVB dijo que caso aparte es la Ambrosia artemisiifolia. “Es una maleza fuertemente alergénica y complica mucho el sistema respiratorio. Normalmente está en los cultivos pero en alguna medida llega a la ciudad y es importante que la gente aprenda a reconocerla y la erradique”, advirtió.

Deja un comentario

Deja un comentario