Los estudiantes extranjeros hicieron un alto en sus obligaciones y se esmeraron por presentar lo mejor de la cocina de sus respectivos países, todo acompañado con música y bailes típicos.

Manifestaciones culturales de sus respectivos países, sobre todo del ámbito culinario, presentaron los estudiantes extranjeros en la International Fest del primer semestre, que se realizó al mediodía de hoy, en el Parque de las Esculturas del Campus Talca.
Música, bailes, banderas de distintos colores, alguna vestimenta típica y diversos aromas a comida se mezclaron en esta actividad que ya se ha hecho tradicional en la Universidad de Talca, organizada por su Dirección de Relaciones Internacionales.
La International Fest es una instancia de encuentro de los estudiantes extranjeros que llegaron el primer semestre en programas de movilidad y se insertaron en diferentes carreras. También hay una representación chilena, con muestra de artesanía y de cueca que en esta oportunidad cerró el evento.
Luego de dar la bienvenida a los participantes, la directora de Relaciones Internacionales, Carolina Torres, hizo un recorrido por los stands que por un sector contenían las representaciones de México, Francia, España, Alemania, Colombia y México, además de la artesanía chilena y, en el área vecina, la presencia del Programa de Idiomas de la universidad, de E.F y de Education USA.
“Todo ha resultado bien, se apreció mucha camaradería, alegría y entusiasmo en los estudiantes que se preocuparon de preparar y ofrecer comida típica de sus respectivos países”, expresó Carolina Torres.
Los alemanes fueron uno de los grupos que más trabajó. En su stand se instalaron con bandejas de productos dulces como Küschstreusel, Käsekuchen, Donauwelle y también algunas tentaciones saladas como Kartoffel salat, una ensalada de papas que lleva yogurt natural, pickles, perejil y pimienta.
Maike Adam y Paul Peutin, quienes están en Ingeniería Forestal e Ingeniería Comercial, respectivamente, contaron que cuatro compañeros de Alemania se juntaron a cocinar. “Nos demoramos como cinco horas “, dijo Maike.
De lejos se sentía el tentador aroma de los frijoles charros de los alegres mexicanos que se las arreglaron para mantener caliente la apetitosa sopa con chorizo y condimentada con ají seco. También ofrecían tacos de alambre y de papas y agua de horchata de arroz, guacamole, salsa pincante y pico de gallo. “Estamos muy contentos de mostrar nuestras comidas y de conocer las de los demás compañeros”, expresaron Lucía Rubio e Iram Aragón.
Los brasileros no se quedaron atrás con su entusiasmo. Se organizaron para elaborar brigadero —una especie de trufa—, negamaduca o queque de chocolate y la tradicional feijoada. Natenia Pietro, quien está en Fonaudiología, contó que no fue mayor problema cocinar estos platos, pero es imposible encontrar en el mercado local algunos vegetales para preparar comidas del norte de Brasil.
Mientras los franceses intentaban atraer la atención del público con diversos quiches y crepes, además de “pain perdu” o pan perdido, los españoles presentaron una versión de paella, papas bravas, tortilla de patatas y pintxo cojonudo, entre otras expresiones gastronómicas. A su vez, los colombianos —con bachata de fondo— hacían lo propio con papas chorreadas, arepas y arroz atollado.
En paralelo a la degustación de estos productos, se desarrolló un show con distintas expresiones artísticas. Estuvieron el grupo utalino “Después de”, la escuela de danza Gente Flamenca, la academia Zamia, Alex Koehne y Melisa Arias, Zumba Marka y una presentación brasileña. Como parte del programa, los estudiantes mexicanos realizaron el juego de la piñata.

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