Satisfecha con las respuestas de los estudiantes en los talleres de braille, se mostró la académica Viviana Estrada, de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Talca, al inaugurar el cuarto curso de este tipo, en el que participaron alumnos de distintas carreras y funcionarias de Biblioteca.
La actividad se insertó en la programación del proyecto de inclusión de las personas con capacidades diferentes, que se está llevando a cabo en la UTALCA, coordinado por la Dirección de Planificación y Análisis Institucional.
El cuarto taller de Braille se realizó en el edificio de la Vicerrectoría de Desarrollo Estudiantil y su cupo de 14 personas fue largamente superado por los más de 40 inscritos para capacitarse en el sistema braille. “Estoy muy contenta con el interés de los jóvenes por participar en los talleres de sensibilización. Además, coincidió con la práctica que está haciendo un grupo de estudiantes en un programa de educación en salud en población ciega. Ellos pudieron transcribir su información en Braille y sin esta experiencia, jamás lo habrían podido hacer. Siento que se cumple el objetivo de estas actividades”, expresó la académica Viviana Estrada, kinesióloga, profesora de educación diferencial y especialista en rehabilitación de ciegos.
Agregó que los estudiantes aprenden rápido, están satisfechos con la adquisición de esa competencia y “la comunidad ciega se siente visibilizada en sus necesidades”.
El primer taller estuvo dirigido a profesores del Liceo Abate Molina y profesionales de Linares. Los siguientes se orientaron principalmente a estudiantes principalmente de carreras de la Salud y de Psicología. Nicolás González, estudiante de cuarto año de Fonoaudiología, resumió con su opinión la posición de los jóvenes: “Realizamos trabajos con personas con capacidades distintas y el braille es una herramienta que nos permite comunicarnos con ellas. Y también nos sirve para la vida”.
A cargo de enseñar el sistema braille estuvo Maribel Silva, del Centro de Capacitación de Ciegos y Limitados visuales, quien lo aprendió cuando comenzó a quedar ciega, en la adolescencia. Explicó que no es difícil manejar este lenguaje de lectura y escritura, que se vale de una regleta, la que tiene un cajetín con seis pequeños puntos, de los cuales se deriva todo el abecedario, los signos y números. “Para mí es fantástico que la Universidad esté impartiendo estos cursos, porque nos abre puertas a los ciegos. El braille es nuestra herramienta para leer, escribir y comunicarnos. Que las personas que ven se interesen en aprender, para mí es fantástico”, manifestó.
La profesora Viviana Estrada comentó que posiblemente se organice un quinto curso, dependiendo de la demanda que exista.

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