Por: Luis Edo. Marqués Silva de Balboa, presidente de Cormaule.

Con motivo del proyecto de Ley del Aborto, siendo Chile uno de los muy contados países sin ella, se ha levantado una verdadera lucha de descalificaciones y amenazas de toda índole.
La Iglesia Católica, experta en terrorismo ideológico, ha desplegado toda su fuerza de manipulación sobre la sociedad, sean o no sean católicos quienes la escuchan, incluso el Cardenal italiano-chileno señor Ezatti no oculta sus amenazas de excomunión hacia quienes piensen o actúen distinto de él y su Iglesia.
Esta dogmática dictadura supera en sí misma la trascendencia del debate y coloca en un cartel de buenos y malos, aquellos que están contra la vida y los que están en el mundo de la muerte.
Una máxima de la manipulación y la falsedad.
Estas etiquetas han sido usadas en todas partes y de distinta manera. Son la forma más exhaustiva de manipular las mentes y alterar la libertad y capacidad de discernimiento de los seres humanos.
El aborto es una realidad médica y social, abordado en todas las sociedades civilizadas del mundo, solo en los países primitivos y de gente primitiva esto es un asunto aterrador y oculto.
La Iglesia, maestra en el doble estándar, mira hacia un lado frente a los miles de riesgosos abortos que se realizan en Chile diariamente, salvo aquellos ricos católicos que llevan a sus hijas a abortar fuera de Chile para después comulgar.
Los pobres no pueden hacer eso, están condenados, por la vida y por la Iglesia que les ofrece unos planes de vida impracticable y llena de palabras sabias e inconsistentes.
Los pobres son los más manipulados por la Iglesia. Son sus víctimas preferidas, sus más amados, sencillamente por ser los más vulnerables, los más disponibles.
La linda frase “ estoy por la vida “ es un cliché de marketing.
Esa banal frase olvida el enorme drama de lo inviable, la realidad de lo inviable, la tragedia de lo inviable, y es a eso a lo que se refiere este proyecto de ley y todas leyes que sobre la materia existen.
Estos “ representantes ” de los “planes de dios” no saben nada de lo inviable ante una violación u otras circunstancias, solo saben condenar.
La sociedad evolucionada debe hacerse cargo de la realidad, no de la realidad virtual o intelectual, debe hacerse cargo de la vida tal y como es.
Los púlpitos van a retumbar con grandilocuentes palabras y aterradores pronósticos y la Santa Inquisición junto a la hoguera para quemar a los blasfemos que disienten se restablecerá en todo el territorio nacional.
Los parlamentarios sufrirán persecuciones y a los partidos políticos de origen medio confesional como la Democracia Cristiana deberá dar prueba de ser fiel a sus orígenes eclesiales e hipócrita de la política chilena.
De la Democracia Cristiana esperamos cualquier cosa, siempre.
En ese Partido hay de todo y para todo, como “ una corta-pluma de paseo “.
El peso confesional se verá claramente, y sus limitaciones también.
No nos olvidemos que somos pecadores, y muy pecadores y que la vida eterna tiene condiciones y requisitos como lo dijo Caifás y lo sostenían los fariseos.
Jesús, cuya vida e imagen se usa y abusa, estuvo contra los sacerdotes y fustigó el mal uso del templo, eso lo olvida el Caifás chileno.
Esperamos que los chilenos tengamos la templanza y la valentía liberadora para colocar el debate donde corresponde y avanzar por la senda del progreso humano y la justicia terrenal para beneficio de los que verdaderamente la necesitan.-
El chantaje moral es inaceptable.-

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