“El deudor de una obligación de letras correspondiente a un crédito hipotecario no podrá hacérsele exigible su pago si no una vez cumplidas todas las obligaciones que impone la convención que dio lugar al crédito”, reza el texto legal.

“Los procesos crediticios pueden traer aparejados varios inconvenientes, ocasionados a veces por la negligencia de los agentes bancarios. Debemos evitar que se perjudique al comprador, quien debe incurrir en importantes gastos cuando, pese a tener aprobado el crédito bancario, no ha podido cerrar el negocio acordado”.

Bajo este argumento, el diputado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Romilio Gutiérrez, elaboró un proyecto de ley que establece que el comprador de una vivienda no estará forzado a pagar el dividendo, sino en la medida que el título de la propiedad se encuentre debidamente inscrito en el Registro Conservatorio de Bienes Raíces.

Según lo señaló Gutiérrez, “para el común de los chilenos, la compra de un bien raíz no implica la culminación de un proceso, sino muy por el contrario, significa el comienzo del mismo. Un proceso que involucra obligaciones que gravarán definitivamente el patrimonio del comprador”.

“Este proyecto busca consagrar una medida destinada a proteger la situación económica de las personas que ven dilatado de forma excesiva el proceso de adquisición de la propiedad”, acotó.

En esa línea, el diputado Gutiérrez expresó finalmente que “debemos resguardar la situación económica de un número importante de compradores que, en muchas oportunidades, deben incurrir en dobles pagos, como la renta de arrendamiento y al mismo tiempo pagar el dividendo correspondiente al crédito hipotecario, situación a todas luces inconveniente y perjudicial para las personas”.

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