Un escenario dominado por la escasez de lluvias y temperaturas cálidas pareciera ser la tendencia en los primeros meses de otoño en la Región del Maule, de acuerdo al análisis del agrometeorólogo de la Universidad de Talca, Patricio González.

“Aunque la situación es normal en el Pacífico, lo más probable es que continúe el déficit de precipitaciones”, dijo el investigador, junto con precisar que en Talca esa merma llega casi al 100 por cientohasta ahora.

Explicó que las lluvias tienden a concentrarse entre mayo y agosto, mientras que en los dos meses precedentes —abril y mayo— podrá constatarse si 2015 será un año normal o habrá presencia del evento de La Niña o El Niño.

No obstante, el académicorecordó que si bien en 2014 hizo su aparición el fenómeno del Niño, que usualmente genera aumento de precipitaciones, solo logró atenuar en un 10 por ciento el déficit de lluvias.

“Este evento fue demasiado débil si comparamos con otros de años anteriores, que generaban precipitaciones de 900 o 1000 milímetros en el año”, comentó González, quien integra el Centro de Investigación en Riego y Agroclimatología (CITRA) de la UTALCA.

Asimismo, hizo notar que desde 2007, todos los años terminan con déficits de agua caída, se observan inviernos más cortos y cálidos así como un incremento de las temperaturas máximas en verano, que en Talca registraron un promedio de 32,9 en enero y de 31,2 en febrero.

“Se puede decir que hay un aumento del calor y una baja pluviométrica sostenida debido al cambio climático, lo que no es interrumpido por el fenómeno de El Niño”, concluyó.

El docente lamentó que Chile aún carezca de políticas de Estado para hacer frente a esa situación, que seguirá provocando situaciones extremas que a los países pobres les costará más superar.

“En nuestra región, una de los efectos que estamos viendo es la falta de agua de bebida en el secano e incertidumbre frente a la disponibilidad de agua satisfacer las necesidades de riego”, precisó.

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