Probablemente ni siquiera nos demos cuenta porque el dormir es un hábito tan normal que no se llega a apreciar en su magnitud la relevancia con la que cuenta hasta que se tienen problemas con éste. Las personas que no consiguen dormir y descansar como debieran empiezan a ver cómo su vida se ve limitada de un modo u otro. Todo parece ser más pesado, los días se hacen más largos (máxime cuando hay tareas por delante) y las noches no terminan de ser todo lo reparadoras que se desearía. En una clínica del sueño es donde los especialistas en este campo podrán ver de qué problema se trata y dar con la mejor solución para cada paciente pero, por lo general, podemos hablar de que estos son los trastornos del sueño más comunes:

  • Insomnio. Unos de los datos más relevantes de este trastorno es que se calcula que hasta el 25% de la población lo padece o lo ha padecido en algún momento de su vida. Sencillamente las personas que cuentan con insomnio no consiguen dormir todas las horas que necesitan durante la noche, incluso cuando han tenido un día largo y han terminado cansados. Como es normal cuando ésta es la dinámica el pasar todo el ajetreado resulta, cada vez, más complicado. En el trasfondo puede haber diferentes tipos de problemáticas entre las que pueden estar la depresión o lo ansiedad, pero en el momento en el que se detecte es bueno el ponerse en manos de profesionales.
  • Sonambulismo. Es un trastorno que suelen detectar más las personas que están alrededor porque quien lo padece, además de no darse cuenta en la mayor parte de los casos suele olvidar ese periodo en el que se pueden llegar incluso a levantar, mantener conversaciones o pasear con total normalidad. En casos extremos es mejor tomar medidas extras de seguridad para evitar, por ejemplo, que salgan a la calle.
  • Apnea del sueño. Igual que en el caso anterior, es un trastorno que apreciará más la persona que esté vecina. A lo largo de la noche, la persona que lo padece sufre una pausa en su respiración que suele durar poco pero que la hará pasar a un sueño ligero con lo que el descanso no es el más apropiado. Es importante que se trate en cuanto que se detecte para evitar males mayores.
  • Narcolepsia. se trata de personas que tienen necesidades de sueño aumentadas respecto a la población general, o incluso pueden sufrir ataques de sueño irresistibles a lo largo del día, lo que puede llevar a situaciones de riesgo como pueden ser accidentes de tráfico. Es crucial la valoración temprana del paciente, ya que tiene tratamiento.
  • Terrores nocturnos. Aunque son más comunes en niños, eso no descarta a los adultos. se trata de episodios en los que la persona se muestra angustiada, sudorosa, llora o grita sin consuelo durante su sueño. Son los testigos de los episodios quienes deben poner en alerta de que algo sucede, ya que quien los padece generalmente no los recuerda.

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