El COVID-19 ha cobrado la vida de más de 4 mil 700 personas en Chile. Son miles las familias que han perdido a un ser querido en el contexto de la pandemia y a ese dolor se ha sumado la imposibilidad de poder despedirlos de la manera en que desean, ya que los protocolos para funerales establecen medidas restrictivas.

“Desde el punto de vista de salud mental, pueden existir complicaciones en los procesos de duelo”, afirma la académica de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca, Nadia Ramos.

Según las nuevas reglas en los procesos funerarios, estas señalan que la asistencia a este tipo de ritos está restringida al núcleo directo del fallecido(a) con un número máximo de 20 personas, mientras que todo el proceso (velorio, ceremonia o entierro) debe tener una duración máxima de 90 minutos.

Entendiendo este panorama, Ramos, quien también es doctora en Psicología y presidenta de la Asociación Chilena de Estrés Traumático, indica que “en la actualidad, muchas personas dejan a su familiar en el hospital y después no lo vuelven a ver (…) Es importante que la familia busque otros espacios para poder realizar estos rituales comunitarios, los cuales son fundamentales en el proceso de duelo”.

Desde lo individual, la experta señala “las personas pueden realizar una carta de despedida del ser querido o generar un espacio dentro del hogar para conectarse con el ser querido”. Lo anterior, puede reflejarse en el montaje de un pequeño altar, el cual conmemora a la persona fallecida “para recordarla, conectarse y mantener un vínculo. La idea es generar un espacio que brinde tranquilidad”.

En términos sociales también se pueden generar espacios o rituales, por lo que Ramos recomienda el uso de la tecnología: “realizar una videollamada donde los familiares y personas cercanas al fallecido o fallecida se puedan reunir para contar una anécdota que vivieron junto al difunto, siempre rescatando los aspectos positivos de ese vínculo”.

Junto con lo anterior, “también pueden compartir opiniones de cómo quisiera –la familia- que fuese el funeral cuando tengan la posibilidad de realizarlo”, porque pese a los cambios en los protocolos de las ceremonias funerarias, Ramos clarifica que “es importante saber que en algún momento se va a poder realizar estos rituales importantes”.

En conclusión, la especialista recomienda que las personas busquen apoyo psicológico profesional cuando lo estimen conveniente. Así mismo, Ramos añade que “cada vez hay mayor conciencia por parte de la población que la salud mental es relevante, incluso en pandemia cuando vemos amenazada la salud física”.

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