La académica Carolina Oyarzo, de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UCM, orienta a los padres a disfrutar de esta festividad de manera más saludable.

Se aproxima la celebración de la Pascua de Resurrección y con ello uno de los símbolos emblemáticos para Semana Santa, como es el consumo de chocolates, donde los niños son los principales protagonistas en una de las actividades que les depara mayor sorpresa y alegría.
Es por esto que la académica Carolina Oyarzo, de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UCM, sede Curicó, entrega prácticos consejos que los padres pueden tener en cuenta y así no salirse del camino de una dieta saludable.
“Si bien los chocolates no forman parte de los alimentos saludables que debe consumir un niño, su consumo en esta fecha debiera realizarse de manera moderada, pues estos productos no son recomendables para el consumo diario por la gran cantidad de calorías que poseen. Es importante mencionar que si un niño recibe alimentos procesados azucarados, luego al ingerir frutas, puede presentar rechazo ante ellas, por los distintos umbrales de dulzor”, explica la especialista.
Y advierte que hay que considerar que el niño consumirá en este día, sus comidas habituales (desayuno-almuerzo-once/cena) y que comer chocolates sumará a la energía que recibirá durante el día.
La experta en nutrición explica que el aporte calórico de los chocolates provienen de nutrientes como grasas y carbohidratos simples (azúcar) lo cual lo hace un producto altamente calórico.
“Por ejemplo, si consideramos el aporte de calorías de un huevito de chocolate de 30 gramos, nos aporta un total de 170 calorías promedio, por lo tanto si un niño consume 10 unidades cubre sus necesidades de energía de todo un día (sin contar los aportes de sus comidas habituales), sobrepasando las recomendaciones para la edad y acumulando la sobre ingesta en forma de grasa que, además, va provocando un daño acumulativo con el tiempo en el sistema circulatorio”, previene.
Por tanto, la académica sugiere a los padres las siguientes recomendaciones:
1. Medir la cantidad de chocolates que les entregaran a los niños eligiendo chocolates que sean bajos en calorías, bajos en azúcar y bajos en grasas, no superando 3 a 5 unidades al día, además de revisar las etiquetas nutricionales de los productos. Cabe mencionar que la ingesta excesiva de chocolates puede provocar problemas gastrointestinales, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento, hiperactividad y altera el ciclo vigilia/sueño en los niños cuando su consumo es desmedido.
2. Preferir entre los chocolates, los que tengan mayor porcentaje de cacao (chocolate negro o amargo).
3. Sólo realizar compras de estos productos en el comercio establecido.
La especialista de la UCM concluye que “lo importante es poder rescatar el verdadero sentido de estas fechas en las cuáles podemos realizar también otras actividades innovando en los momentos de recreación, no abocando a nuestros niños sólo al comer”.

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