Los actuales avances en tecnología y fotografía, gracias a la incorporación de la cámara frontal, principalmente en teléfonos celulares, han acabado con el llamado “mal del fotógrafo”, el cual consistía en ir a un lugar con una cámara y hacerle imágenes a todos pero que nunca salir en la foto. También, gracias a esta nueva herramienta nacieron las populares “selfies”, que hoy abundan en todas la redes sociales.
Si bien puede resultar divertido “autofotografiarse” para luego compartir estas imágenes con el ciber espacio, es importante tener criterio si no quieres ganar el repudio social o simplemente hacer el ridículo.
Este es caso de personas que han compartido imágenes en situaciones o escenarios inoportunos, tristes o dramáticas, tales como incendidos, accidentes, campos de concentración, sala de operaciones y funerales, así como también están quienes incurren en peligrosas maniobras al fotografiarse manejando.
Caso aparte son aquellas imágenes en donde violan la privacidad del resto al autofotografiarse en baños públicos con gente a su alrededor, que no tienen ninguna intención de salir en la imagen, o bien posar de manera sexy, con poca ropa y en poses sugerentes, con niños observando la acción.
Tomando los ejemplos anteriores, esta el caso de la joven estadounidense Breanna Mitchell, quien andaba de visita en el campo de concentración de Auschwitz y decidió tomarse una selfie sonriendo en ese lugar. El gran problema es que a nadie le agradó mucho su autorretrato, ya que más de un millón de hombres, mujeres y niños murieron en ese complejo.
Luego de compartir su imagen en redes sociales, esta fue retuiteada miles de veces y le significó recibir insultos desde todas partes del mundo. “Ese viaje realmente significó algo para mí y por eso estaba feliz”, tuiteó la joven, intentando explicar la razón de su sonrisa, pero ya era muy tarde para detener a las críticas, por lo que suprimió la imagen y volver su cuenta privada.
En Chile uno de los casos más emblemáticos fue el bullying que sufrió Paulina Palma, joven porteña que posó ante la cámara con los cerros de Valparaíso en pleno incendio. Si bien la imagen no se trató de una selfie, pues alguien se la tomó, luego de compartirla en Facebook le significó una lluvia de críticas y burlas públicas, por considerar la foto una “desubicación” en medio de la tragedia.

Deja un comentario

Deja un comentario