Paralela a las interrogantes que diversos sectores han planteado sobre los efectos en la salud, relacionadas al consumo de maíz transgénico, el académico de la Facultad de Ciencias Básicas de la U. Católica del Maule y estudiante de doctorado de ciencias y tecnología de la Universidad Nacional de Sarmiento de Argentina, Héctor Rojas, investiga el tema desde una perspectiva matemática.

El maíz transgénico es una alternativa de la industria agroalimentaria en su afán de eliminar el uso de plaguicidas químicos en las cosechas, incorporando el denominado Gen Bt (Bacillus thuringiensis) a las plantas, haciéndolas así genéticamente resistentes al ataque de insectos. El problema, comentó Rojas, es que “dada una plaga en un maizal transgénico, es posible que existan algunos individuos resistentes al Gen Bt, y prácticamente por selección natural, los susceptibles mueren y los resistentes quedan, generando por simple herencia genética, descendencia resistente que termina consumiendo el maizal, lo que ha puesto en duda las ventajas del uso de maíz Bt y su real eficacia”.

En respuesta a este problema, las empresas que producen maíz transgénico propusieron plantar zonas de “refugio”, donde el maíz es convencional, con el fin de que no todos los insectos susceptibles mueran y fuese posible originar descendencia no resistente al Gen Bt, evitando que el total de la población sea resistente.

¿El maíz transgénico es o no una buena medida para controlar las plagas de insectos que afectan los cultivos?

La investigación del área de la biomatemática, que cuenta con el apoyo de financiamiento por parte de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado -VRIP- de la UCM, es guiada por el Dr. Fernando Córdova, y busca generar un modelamiento matemático del problema, que describa la dinámica que una plaga desarrolla dentro de una plantación de maíz Bt, considerando variables como la proporción de individuos resistentes y la porción de maizal correspondiente a una zona de refugio.

“El modelo, que esperamos terminar a comienzos de 2017, apuntará a resolver incógnitas como ¿qué tan efectivo es el sistema de refugios, como una medida de control del desarrollo total de resistencia?, entre otras. Hasta ahora la evidencia no es mucha, existen estudios y evidencia empírica respecto a cómo se transmite la resistencia, pero no se ha modelado la dinámica completa”, señaló Rojas, agregando que “la apuesta es ver si el maíz transgénico es o no una buena medida para controlar las plagas de insectos que afectan los cultivos”.

“Será un aporte para los productores que están trabajando con maíz transgénico, pues permitirá generar conocimiento teórico que permita tomar decisiones respecto al control de plagas cuando se opta por el uso de este tipo de maíz, además de entregar nuevos antecedentes a la discusión en cuanto a si se debe apoyar o no los cultivos transgénicos en nuestro país”, agregó el estudiante de doctorado.

Deja un comentario

Deja un comentario