Luis Edo. Marqués Silva de Balboa y Lagarde-Salignac, talquino.

 

Calderón de la Barca como pocos escritores españoles supo dar vida al equilibrio de los poderes, los desencuentros y la brutal trascendencia de la ignorancia en una sociedad de los años 1636 siendo Rey Felipe II de España. Esa sociedad jerarquizada y clasista, con unas rigurosas estratificaciones y códigos sempiternos propios de toda monarquía, supo equilibrar magistralmente el sentido de la justicia y de la historia.

Curiosamente, desde los años 1600 a la fecha actual hay cosas que no cambian para nada, y en el devenir de la ciudad de Talca nos encontramos con un Alcalde que igual que aquel de Zalamea hace y deshace en lo que su ego le indica, cuyo norte es la desmedida ambición personal, el llenar el vacío suyo a través del quehacer y el lucro.

Ciertamente el Alcalde de Zalamea cometió otros abusos muy distintos, pero fue su ego vanidoso el que lo llevó a perder la Alcaldía en condiciones muy deshonrosas.

En Talca, hoy se adultera la historia patria y local con audacia, ignorancia y dinero.

Esta es una combinación elocuente de los tiempos que se viven, y la historia de Bernardo O’Higgins Riquelme se estira como un chicle de mascar haciendo un grotesco globo en la boca.

En múltiples ocasiones, historiadores, estudiosos serios y conocedores del tema han manifestado la opinión clara que no corresponde decir y menos celebrar la firma del Acta de la Independencia Nacional como firmada oficialmente en Talca; se ha llegado al absurdo de adulterar un documento por parte de un ex senador donde se escribió ella fechada en la ciudad de Talca, ese documento es falso.

Para gente a quienes la diferencia entre la verdad y la mentira, da lo mismo, y todo se valida con el éxito de los objetivos circunstanciales, todo esto es una tontera. Hay que echarle para adelante y usar documentos adulterados para concretar la ambición personal de popularidad y cosechar votos al alero de mentiras.

Todo esto no dista mucho de los otros políticos que falsean facturas de gastos frente a un corrupto Banco, al fin, facturas o actas de la independencia, da de nuevo exactamente lo mismo.

Los sabios romanos decían que para tener contento al pueblo había que darle “pan y circo” y hoy en Talca tenemos algo de pan y mucho circo. Este circo está a cargo del señor Alcalde.

Es un circo donde encontramos trapecistas, concejales formalizados,  payasos que hablan de lo que no saben, incluso animales domesticados.

No contento con todo esto, el dinero hizo posible tener la complicidad de TVN para publicitar esta falacia total hecha creíble por la televisión, pantalla sagrada para todo ignorante para quién “ lo que sale en la tele “ es acto consagrado y casi divino.-

Esto no es nuevo, hubo otro senador nacido en Talca que directamente en su campaña por el Norte del País compró un circo, lo que fue clave en su elección. En ese caso fue circo y Flores.

Resulta claro que los publicistas contratados por el Alcalde Castro buscan capitalizar todo este dispendio en sus anhelos de ser senador. Aquí no hay propuestas para ser senador, solo basta con las ganas, y las ganas se concretan con plata, harta plata.

Pero como lo señala el gran escritor Colombiano Arciniegas,: “los árboles no crecen hasta el cielo” y aquellos que no se inclinan para dejar pasar el viento, la brisa los quiebra.-

A estos candidatos basados solamente en las ganas, les suele suceder lo que le ocurre a un hombre de 80 años que persigue a una atractiva y joven mujer, cuando la alcanza, no sabe y no puede hacer nada con ella…

 

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