Todo indica que la humanidad tendrá que acostumbrarse a las condiciones climáticas extremas gatilladas por el calentamiento global y, en este contexto, resulta de suma importancia que se aborde la disponibilidad de agua y alimentos que habrá en el futuro.

En ese marco, un grupo de investigadores de España, Francia, Argentina y Chile, se dieron cita en la tercera versión del Encuentro Científico del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Talca, en el que expusieron estudios de genética vegetal y, también sobre el potencial de la biotecnología para producir más rápido y con mejor calidad en un mundo cambiante y hostil para la actividad agrícola.

“La ciencia requiere estos puntos de encuentro, de discusión, reuniones entre académicos y estudiantes e interesados en estos temas actuales como el cambio climático, que no debe tratarse como una moda sino como una corriente permanente de investigación debido a lo profundo y complejo del tema”, sostuvo en la inauguración del evento, Claudio Tenreiro, vicerrector académico de la UTalca.

En tanto, Andrea Chini, investigador del Centro de Biotecnología de España, manifestó que “necesitamos conocimiento y tener la capacidad de utilizarlo para generar nuevas ideas y aplicaciones biotecnológicas, para abordar retos tan difíciles como el calentamiento global, los cambios en la climatología y la agricultura. Será un desafío muy complejo en el futuro dar alimentación a todo el mundo”.

Según Simón Ruiz, director del Doctorado en Ciencias, mención Ingeniería Genética Vegetal de la universidad maulina, “gran parte de la solución pasará por conocer la biología vegetal y aplicar biotecnología, disciplina fundamental para lograr las mitigación del efecto de los gases invernadero y la adaptación de las plantas a estas condiciones”.

Por su parte, la académica Marely Cuba, del Departamento de Ciencias y Tecnología Vegetal de la U. de Concepción, expuso los resultados de un estudio que analizó estructura genética de la planta antártica colobanthus quitensis, la que tiene la capacidad de adaptarse a diferentes condiciones ambientales. “Estas condiciones y esos mecanismos pueden ser aplicados en cultivos, en el desarrollo biotecnológico o para estudiar la estructuración genética de otras especies de cultivos que puedan verse afectadas por los efectos del cambio climático”, explicó Cuba.

En el encuentro, organizado por el programa de doctorado del Instituto de Ciencias Biológicas de la U. de Talca, también expuso Xavier Fauvergue, del Instituto Nacional para la Investigación Agronómica (INRA) de Francia Sophia-Antipolis; José Estévez de la Fundación Instituto Leloir de Argentina; Lorena Norambuena, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile; y Basilio Carrasco, de Agronomía y Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

De igual modo, presentaron el resultado de sus investigaciones Andrea Barrera, Paulina Ballesta y José Madrid, estudiantes del doctorado en Ciencias e Ingeniería Genética Vegetal de la Universidad de Talca.  “Estamos buscando estrategias moleculares para hacer que las plantas sean capaces de tolerar las nuevas condiciones que se esperan para dentro de 40 años más. Con la ciencia básica estamos modificando genes y estudiando mecanismos moleculares de plantas que sobreviven en condiciones extremas para tener la capacidad en el futuro de traspasarlos a las plantas de producción agrícola”, subrayó Madrid.​

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