Una práctica común en estas celebraciones de fin de año, especialmente entre los jóvenes es el “consumo intensivo” o “BingeDrinking”, entendido como el consumo de cinco o más tragos en hombres en menos de dos horas y cuatro tragos, en el mismo tiempo, entre las mujeres.

Las consecuencias pueden llegar a ser muy severas, sobre todo en los menores de edad, ya que los riesgos pueden ser tanto efectos agudos en el corto plazo, como problemas cognitivos en el tiempo.

Los peligros asociados al consumo de alcohol en atracones, lo cual es más frecuentes en adolescentes, pueden ser incluso letales. Puede llegar a existir pérdida de conciencia, disminución de la frecuencia respiratoria, de la temperatura corporal, además se puede producir una baja en la presión arterial, entre otros síntomas. Además de estar asociado a “mayor incidencia de accidentes de tránsito y conductas de riesgo como tener actividad sexual sin protección, riñas, etc.”, explicó el Dr. Felipe Navia, psiquiatra, docente de la Facultad de Medicina de la UCM.

“Es importante destacar que el alcohol no solo genera daños por el consumo diario, sino que también el consumo de altas cantidades en poco tiempo produce consecuencias médicas y psiquiátricas”, subrayó el Dr. Navia.

Alto consumo en Chile

La Encuesta Nacional de Salud (2016-2017) realizada por el Ministerio de Salud y presentada hace pocos días, muestra que una de cada 10 personas tiene un consumo de riesgo de alcohol, siendo el rango de mayor prevalencia el de los adolescentes y adultos jóvenes (entre 15 y 24 años).

El Ministerio hizo el llamado a educar a la población, especialmente a los más jóvenes, ya que el estudio también indica que la edad en que se da inicio es cada vez menor.

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