Es una realidad que los equipos informáticos están siendo fabricados para el momento. Solo es cosa de preguntarse: ¿Cuántas veces cambié mi smartphone o cuántos tablets y notebooks he tenido en los últimos 3 años?
Los factores de renovación pueden ser diversos; para los Geeks es una necesidad, tener lo último en vanguardia es su estilo de vida. Por lo general se aburren rápido con la tecnología por eso necesitan actualizar de sus equipos constantemente con las últimas versiones y los fabricantes lo saben, por eso en el año salen varias versiones, por ejemplo, de los sistemas operativos: Windows, IOS o Android, y estos siempre vienen asociados mayores requerimientos por parte de los equipos.
Por otro lado, pudo haber sido una mala elección por parte de la persona que compró el equipo y su grado de satisfacción no fue acorde con las características de este, generando también la necesidad de cambiar rápidamente el dispositivo por uno: más rápido, estético, liviano, con mejor resolución y mayor almacenamiento.
También está la falla del equipo, generalmente por mal uso (moverse con un notebook encendido puede generar que el disco duro se dañe), recalentamiento de la placa base o falla en la tarjeta de video que no permiten ver la imagen en la pantalla; finalmente están los accidentes y descuidos, ¿A quién no se le ha caído el smartphone o el notebook alguna vez?
Sea como sea, de la compra de un nuevo equipo debemos aprender que podemos reciclar los antiguos, los que ya no usaremos. Lo ideal es venderlos como si se tratara de un auto usado para renovarlos por uno más actualizado, pero por lo general la mayoría de las personas los almacenan hasta que no da más el espacio y el fin último es el tacho de la basura.
Hay experiencias de reciclaje de “basura electrónica en Chile”, que en el medio informático se llama E-Waste, pero solo la región metropolitana es pionera en esto. ¡Tenemos que hacer conciencia en las demás regiones donde también necesitamos el E-Waste!, convirtámonos en E-wasteros para que luego podamos reciclar nuestra e-basura en lugares seguros, donde también se puedan reutilizar ciertas piezas y que por supuesto nos ayude a no generar mayor contaminación ni ambiental, ni visual en nuestra vida, por parte de estos aparatos electrónicos que cada día son más desechables.

Por: Héctor Leal Santelices, Jefe de Carrera Analista Programador – Asesor Informático del Centro de Apoyo al Aprendizaje – CFT San Agustín Sede Talca.

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