Usuaria de INDAP, de la comuna de San Javier, produce hongos Reishi y los comercializa con laboratorios certificados para curar el estrés.

La cura para el estrés y la eterna juventud, está dentro de unos invernaderos ubicados en la comuna de San Javier, en la Región del Maule y en el esfuerzo de una pequeña agricultora, usuaria de INDAP, María Isabel Faundez. Fue ella quien tuvo la visión de cultivar hongos Reishi y Shiitake, este último como suplemento alimenticio y para mitigar los efectos del cáncer.

La agricultora cultiva, deshidrata y posteriormente encapsula estos hongos y los comercializa con los más destacados laboratorios naturistas. La revista de medicina “El Guardián de la salud”, ya la contactó y en marzo la visitarán para conocer en terreno su producción.

María Isabel produce hongos hace 10 años. Al principio fueron sólo con fines gourmet, sin embargo después de cinco años, fue contactada por laboratorios y descubrió su uso medicinal. “Hacemos todo el proceso de producción, deshidratado, lo llevamos a polvo y lo entregamos a los laboratorios. Cada vez que hacemos el proceso, tiene una certificación en los laboratorios de la Universidad de Talca, que certifica la inocuidad”.

La productora dijo que hay miles de estudios que avalan los efectos que tienen estos hongos, mundialmente conocidos. Es por esto, que laboratorios de renombre internacional, utilizan su producto ya que cuenta con todas las certificaciones y permisos sanitarios de calidad e inocuidad. El uso del Reishi, combate la fatiga, aumenta el sistema inmunológico, es un antioxidante. El Reishi ha sido recomendado tradicionalmente para los problemas de la «mente» como el insomnio, la ansiedad y el estrés. También se dice que es útil para enfermedades inmunológicas, infecciones virales, diabetes, las úlceras. En el caso de los hongos Shiitake, los comercializa en laboratorios como suplementos alimenticios y para tratamientos de cáncer ya que aumenta las defensas del organismo.

“Aspiro a tener mi propio laboratorio y producir nuevos hongos. La demanda está, pero tengo que generar las condiciones para producirlos y luego comercializarlos con los laboratorios”, dijo.
En un terreno de cinco mil metros cuadrados ha establecido su producción de hongos y diversifica además con la producción de té saborizados con frutos de la misma zona y que son adquiridos a pequeños productores, tales como café de arándanos, té de zanahoria, entre otros.

DIRECTOR REGIONAL

Por su parte el director regional de INDAP Jairo Ibarra, señaló que este tipo de iniciativas que tienen innovación, son las que permiten diversificar la agricultura familiar campesina y producir mayores ingresos.
“Hemos pasado de muchos cultivos tradicionales a otros emergentes. Generar suplementos alimenticios y productos relacionados a la salud nos parece una muy buena alternativa productiva. Hoy día la Sra. María Isabel ya está encapsulando y vendiendo a distintos laboratorios del país, entregando un alimento sano, de primer nivel y con un origen en una pequeña agricultura que además da empleo a otras mujeres del sector”, dijo.

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