El Ministerio de Salud (Minsal) amplió la cobertura de la aplicación gratuita en el sistema público de la vacuna contra la influenza a niños hasta 10 años y a todas las embarazadas, lo que fue anunciado hace algunas semanas por el Ministerio de Salud.

En esa oportunidad la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, explicó que la medida se debe a que “la situación en el hemisferio norte ha sido la más crítica de la última década, desde el punto de vista no solamente de número de pacientes y personas hospitalizadas, sino que también por el inicio precoz de esta epidemia. “Hemos visto que se registra una circulación alta del virus Influenza Tipo B, cosa que no ocurría otros años; generalmente el virus que primero circula es la Influenza Tipo A”.

Sobre la cobertura de la población de riesgo, la directora del Departamento de Salud Pública de la UTalca, Erika Retamal, señaló que “para proteger a la población no es necesario que el 100 % de las personas estén vacunadas, puesto que se produce el efecto rebaño o inmunidad de grupo, por tanto al vacunar a una persona, no solo la estamos ayudando a ella para que evite enfermarse, sino también  las personas que la rodean. De ahí la importancia de vacunarse, ya que esta decisión también afecta a las personas que nos rodean”.

Retamal explica que “para cada enfermedad existe un cálculo que permite determinar la proporción crítica de vacunados para bloquear la cadena de transmisión del virus: es la cobertura necesaria para conseguir que la enfermedad se mantenga por debajo de los niveles de epidemia”.

Sobre la influenza estacional, la académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca, detalla que “es una enfermedad por lo general autolimitada, sin embargo, causa gran ausentismo laboral o escolar y sobrecarga en el personal sanitario, además que en algunas casos puede ser letal, ya que afecta de forma más grave a ciertos grupos en riesgo. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS), hace énfasis en cinco grupos prioritarios para ser vacunados: embarazadas como grupo de mayor prioridad, niños menores de 5 años (particularmente de 6 a 23 meses), trabajadores de salud, adultos mayores y personas con condiciones preexistentes”.

Según Retamal, “también debería haber énfasis en vacunar grupos de personas que permanecen en lugares cerrados, como estudiantes, lo que se logra con esta ampliación a niños de hasta 10 años, profesores, cárceles, regimientos, ya que si bien no están en los grupos de riesgo, al no enfermarse se evita la sobrecarga del sistema de salud y el ausentismo”.

La académica agregó otro dato importante: “Como existen varios tipos de virus de Influenza, que tienen frecuentes cambios genéticos, los componentes de la vacuna necesitan ser actualizados anualmente”​.

¿Las vacunas que se venden en las farmacias, son iguales a las que distribuye el Ministerio de Salud?

“Sí, las vacunas que se venden en el país son todas controladas por el Instituto de Salud Pública (ISP) y deben contener tres cepas que estén circulando el año en que se va a vacunar, por tanto, deberíamos fijarnos que sean vacunas del año en curso  y que no hayan tenido problemas en  conservación, ya que necesitan temperaturas de almacenaje adecuadas, entre +2°C y 8°C. Se recomienda por tanto vacunarse en establecimientos del Minsal y APS, y vacunatorios privados autorizados”.

Este año la campaña de vacunación comenzará la segunda quincena de marzo.

Deja un comentario

Deja un comentario