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Si te levantas como si te hubieran pegado una paliza y sientes que tu sueño no ha sido reparador (una de cada cuatro españolas lo piensan, según un estudio realizado por Evax), corrige tu postura esta misma noche y disfruta de un nuevo despertar. ¡Ojo! Si no atajas a tiempo lo que ahora es una ligera molestia, puede empeorar, y como no queremos acabar diciéndote aquello tan maternal de “ya te lo advertimos”, aquí te dejamos las posiciones antidolor más eficaces. ¡Dormirás a pierna suelta!

Si tienes ardor de estómago…

Túmbate sobre el lado izquierdo. Si tienes una sensación de acidez que se origina en el pecho se irradia hacia la garganta y te quita el sueño casi tanto como una reunión de lunes a primera hora, esto se debe a la exposición del esófago a los contenidos ácidos del estómago. ¿Cómo remediarlo? Colócate sobre el lado izquierdo, con los brazos cómodamente apoyados frente a ti y las rodillas dobladas ligeramente en posición semifetal. Notarás una gran mejoría ya que, de este modo, alejarás la presión que recibe el esfínter esofágico, que es la trampilla por la que pasan los alimentos de camino al estómago. Si el ardor es muy intenso, túmbate boca arriba y ponte unas almohadas de tal forma que eleven tu tronco superior. También puedes optar por colocar unos libros bajo el colchón.

Si tienes dolor de espalda…

Colócate de lado, con apoyo entre las piernas. Según la Encuesta Nacional de Salud, esta es una de las tres patologías crónicas más frecuentes en nuestro país. Si notas molestias, y ni tu médico ni el fisioterapeuta son capaces de ponerles fin, piensa que muchas se originan o se agravan con una posición incorrecta al dormir, en la que fuerzas la alineación de la espalda. Prueba con el Dr. Posición Fetal y su ayudante: el cojín. Sí, has leído bien, tu objetivo debe ser mantener la columna neutra, con sus curvaturas naturales. Para ello, túmbate de lado, flexiona ligeramente las rodillas y coloca un cojín entre las piernas, de tal forma que queden separadas a la altura de las caderas. También es importante que tu pelvis se mantenga vertical (si la dejas caer hacia un lado, estarás rotando la columna lumbar). Si al principio te notas un poco incómoda, piensa en la salud de tu espalda y no te rindas.

Si tienes congestión nasal…

Ponte de lado, inclinada. Alergias, sinusitis, un resfriado… ¿Estás tan cargada que duermes abrazada a un paquete de pañuelos? Cambia los kleenex por un cojín. Túmbate de lado, con una almohada extra bajo la cabeza y deja que la gravedad te drene. En cuanto a las piernas, colócalas ligeramente flexionadas. Es muy importante que, sobre todo, evites tumbarte boca arriba, ya que la boca se puede abrir en cualquier momento y se secaría todo lo que tienes atascado (la mucosidad endurecida prolonga la congestión).

Si tienes dolor de hombro…

Sitúate de lado, en posición de abrazo y con apoyo entre las piernas. El dolor de tu hombro puede tener diversas causas, desde ese bolso divino de marca que llenas hasta arriba hasta un mal ejercicio en el gym. Pero también dormir de lado puede causar el dolor. Y también aliviarlo… El secreto está en los detalles. Por ejemplo, hay personas que cometen el error de introducir el brazo inferior bajo la cabeza, lo que fuerza el plexo braquial (es como si durmieras con una pesa sobre el brazo). ¿Quieres volver a lavarte el pelo con las dos manos sin que sientas que se te va a caer el brazo dolorido? Toma nota: túmbate sobre el lado sano, con las rodillas algo flexionadas en posición fetal o semifetal. Abraza un cojín y colócate otro entre las rodillas, e igual que en la postura antidolor de espalda, mantén la alineación de la columna y evita volcar la pierna de arriba hacia delante.

Si tienes síndrome premenstrual…

Túmbate boca arriba. Sabemos que cuando estás con la regla lo que más apetece es hacerte un ovillo mientras que ves pelis romanticonas (y lloras, mucho). Pues bien, se ha demostrado que, precisamente, debes evitar esta postura, ya que al estar de lado los ligamentos del pecho, que ya de por sí están sensibles, sufren. Tampoco es recomendable tumbarse boca abajo, pues se somete al útero a demasiada presión, lo que le irrita aún más y favorece los pinchazos. ¿Entonces cuál es la mejor opción? Túmbate sobre la espalda y coloca una almohada a la altura de las rodillas para evitar que la zona lumbar se arquee en exceso. Damos fe, con esta posición y un capítulo de Orange Is The New Black, los molestos dolores premenstruales se llevan mejor.

Si tienes dolor de mandíbula…

Colócate boca arriba Si por la mañana te despiertas con molestias al masticar e, incluso, sientes cierto dolor de oído, puede que sufras de bruxismo, un hábito involuntario que consiste en apretar y hacer rechinar los dientes mientras duermes. ¡Atenta!, porque según los datos del informe realizado por expertos del Hospital Ruber Dental de Madrid, más de un 70% de la población adulta española padece este problema. No tiene por qué ser cada día, puede que sea algo puntual, ya que principalmente se vincula a estados de nervios y de tensión. Pero, sea como sea, si sospechas que por la noche tus dientes suenan como unas castañuelas, túmbate boca arriba. De este modo la mandíbula inferior caerá hasta su posición natural y los músculos faciales se relajarán.

Si tienes dolor de cuello…

Túmbate boca arriba Necesitas hablar seriamente con tu almohada, tanto si es fina como un crêpe, como si parece que se ha comido plumas de más. ¿Solución? Debes despedirte de ella y hacerte con una que mantenga lo más neutra posible tu columna. En cuanto a la postura, evita dormir boca abajo, ya que así se hiperextiende la zona lumbar y cervical. Lo mejor para acabar con el dolor de cuello es tumbarte sobre la espalda con los brazos a ambos lados (y no los metas bajo la cabeza, ¡no estás en la playa tomando el sol!). Solo un apunte más: si el dolor proviene de una hernia de disco, lo mejor es que preguntes a tu médico qué tal te iría dormir sin almohada, para ayudar a tener el cuello más recto.

Si tienes dolor de cadera…

¿Has sufrido alguna vez un dolor punzante en la zona de las cartucheras? Es la forma más característica de la bursitis trocantérea y, esto que suena tan mal, es más fácil de calmar de lo que piensas. Deja de dormir de lado, ya que sometes a las caderas a una presión innecesaria, al presionarlas contra el colchón. ¿Lo mejor? Colócate sobre la espalda.

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