“Veredita chueca” es el nuevo trabajo del trovador talquino Andres Gonzalez

“Veredita chueca” es el nuevo trabajo del trovador talquino Andres Gonzalez

Este es el segundo disco del destacado músico maulino que promete  letras con poética íntima y de intensa crítica social con aires de tango, ritmos la

Consejo de la Cultura entregará más de 100 millones de pesos al TRM por ser un aporte a la cultura
“Crecer Cantando” a través de la UTALCA reunió el talento escolar de Chile 
Bibliotecas son más que libros cierra con “Teatro+libros”

Este es el segundo disco del destacado músico maulino que promete  letras con poética íntima y de intensa crítica social con aires de tango, ritmos latinoamericanos y guiños hacia el rock y la fusión.

Andrés González lleva años trabajando la escena musical en el Maule, siendo más reconocido por el entorno cultural como el “Poeta Ladrón”, dado el nombre de una de sus emblemáticas canciones recogidas en un primer disco publicado el año 2013.

Este 8 de julio nuestro cantautor se apronta para lanzar su segundo trabajo, titulado “Veredita Chueca”, en el Centro de Extensión de la Universidad Católica del Maule (UCM), ubicado en 3 Norte entre 1 y 2 Poniente, a las 20:00 horas.

Al respecto, el músico nos cuenta un poco sobre su vida, sus motivaciones y lo que se viene en su nuevo disco:

¿Cómo es esa mezcla de la poesía y la música?

Una vez escuché la frase “Poeta es aquel que llega al centro de la tempestad con el sombrero en alto”, y eso despertó mi curiosidad… Esa dignidad abnegada y marginal llamó poderosamente mi atención. Siempre soñé con ser poeta. Cuando niño jugué a ser superhéroe, policía, doctor, etc., pero nada me llenó más el alma que el deseo de hacer magia con las palabras, de extender y tensar los significados como si fueran cuerdas de una guitarra, con la cual creo se puede y se deben transformar las tradiciones. Después esa metáfora se hizo carne y aprendí a tocar guitarra. Saqué canciones de Víctor Jara, Violeta Parra, Silvio Rodríguez y el flaco Spinetta. Musicalmente esas son mis influencias. En poesía me gustan mucho Cesar Vallejo, Jorge Tellier, Pablo de Rokha, Walt Withman, Jorge González Bastías y muchos otros poetas.

¿Cómo se desarrolló la veta de trovador?

Siempre quise contar historias, y me encontré con la posibilidad de hacerlo a través de canciones. Esa es la labor del trovador: oficio de largo devenir histórico, y que hoy encuentra una forma particular en “Veredita Chueca”, creación inmersa en esta urbanidad aún tan marcada por lo rural de la ciudad de los truenos

¿Cómo ves  el desarrollo de la música en la región y el País?

En Chile tenemos un tremendo legado poético y musical, sin embargo estamos recién despabilando luego de varios años de oscurantismo neoliberal. De hecho hay gran abundancia de cantores y poetas campesinos que mueren en el anonimato y ante lo cual no estamos haciendo demasiado. Falta formar audiencia. Eso es educación. Tampoco se hace tanto respecto a los creadores de inspiración urbana. Mi opinión es que se está mirando la cultura y las artes como un bien de consumo y de mera entretención, no como parte fundamental de la identidad y la educación integral de un país.

Me gustaría hacer un aporte con mi canto para construir un mejor país, donde no seamos meros clientes ni agentes de la indiferencia y la corrupción. Un país donde no se rematen los derechos a precio huevo, donde las personas sean el centro y no un simple “recurso” o “insumo”. Un país donde los artistas se asuman como trabajadores y no como el arroz de las ceremonias. Creo que el arte tiene derecho a ser violento e intenso, así como la ciudadanía tiene derecho a diseñar un proyecto de sociedad diferente a la heredada por los tibios y con un real sentido común de pueblo y soberanía. Para eso canto.

¿Cuéntanos acerca de tu nuevo trabajo “Veredita Chueca”?

Esta nueva producción consta de cinco canciones compuestas en estos dos últimos años, la cual es un intento por empaparnos de una poética íntima y de intensa crítica social. Con aires de tango y ritmos latinoamericanos, se presenta una trova dura con guiños hacia el rock y la fusión, cuya producción musical estuvo a cargo de Ricardo “Charro” Núñez, contando además con la participación de varios amigos musicales, donde se hace un relato urbano a través del canto popular.

En las canciones se expresa una síntesis de experiencias, influencias y símbolos que hacen resonancia en la gente. Desencadenan historias y recuerdos diferentes en cada persona. Por eso son tan especiales. Lo interesante es crear y compartir canciones evocativas, obviamente los temas que apelan más al imaginario social, a las pequeñas cosas, al sufrimiento o al humor crítico de la gente son los que me parecen más valiosos. En cambio, hay otras canciones que apelan al consumo o al fetichismo del cuerpo; lamentablemente, estas son las que hoy suenan mayoritariamente en los medios de comunicación masiva de Chile.

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0