Seremi Osvaldo Palma presidió reunión del comité de emergencia del área salud

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En reunión del Comité de Emergencia del sector salud, se acordó iniciar la elaboración de un manual de respuesta rápida acorde al Reglamento Sanitario Internacional (RSI).

Después de cinco meses tras el terremoto del 27 de febrero, expertos de la Secretaría Regional Ministerial de Salud y del Servicio de Salud del Maule junto al Seremi Osvaldo Palma, se reunieron para analizar los trabajos realizados como Comité de Emergencia (COE). Instancia que tuvo la responsabilidad de organizar al sector ante la catástrofe.

La evaluación de la respuesta integrada a este siniestro, ha permitido avanzar en la renovación de planes y manuales de emergencia, incluyendo un mapa de los principales riesgos regionales.

En la misma línea, los miembros del COE del Servicio de Salud del Maule realizarán un taller de Planeamiento Hospitalario que permitirá enfrentar de mejor manera la reconstrucción en el sector salud, lo que compromete el trabajo de los próximos años.

La evaluación respecto a la catástrofe del 27 de febrero puso en evidencia la necesidad de renovar la infraestructura hospitalaria. El caso emblemático es el Hospital de Talca, cuya planificación y renovación lleva varios años y que hoy, producto del terremoto, se verá acelerada. Una vez más hay que reconocer la heroica acción del personal de salud en toda la región durante las primeras horas del cataclismo, lo que permitió salvar la vida de casi todos los enfermos hospitalizados, a pesar de los efectos catastróficos del terremoto en los hospitales de Talca, Parral y Cauquenes. Los días posteriores al evento el desafío fue evitar enfermedades masivas producto del colapso de las redes de agua potable y alcantarillado, objetivo que se logró plenamente.
Dada nuestra condición de país sísmico y siempre expuesto a desastres naturales como inundaciones, nevazones, sequías, actividad volcánica, entre otras, la región y el país deben destinar recursos materiales y humanos suficientes para responder adecuadamente ante emergencias que seguirán ocurriendo.
La tragedia del 27 /2 ha permitido confrontar con la realidad los planes de emergencia de los diversos sectores, constatando sus limitaciones y virtudes. Y este es el momento de construir instrumentos realistas que permitan mejorar la respuesta local y regional, ante eventos de esta naturaleza que lamentablemente seguirán ocurriendo en esta movida franja de tierra.

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