SAG ficaliza Planes Operacionales para la contención de la plaga de la polilla del racimo

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El Control Obligatorio de la Plaga Polilla del Racimo; Lobesia botrana, el cual se aplica a todas las variedades de la especie vid (Vitis vinífera), ciruelo (Prunus doméstica y Prunus salicina), y arándano (Vaccinium corymbosum)  establece, en la Estrategia 2016 – 2017 del Programa Nacional para zonas de contención, la entrega al SAG, por parte de los productores ubicados en áreas reglamentadas por la plaga, del Plan Operacional de Trabajo (POT). El POT corresponde a un conjunto de medidas fitosanitarias obligatorias que deben realizar todos los predios que se encuentran dentro del área reglamentada, con el fin de la eliminación de la plaga para impedir su posible dispersión.

Dentro de las actividades de fiscalización que realiza el Servicio Agrícola y Ganadero para el Programa de Lobesia botrana, destaca la revisión a los recintos de riesgos y comercializadores; que incluye a bodegas de vinos, comercializadores, plantas frutícolas, Frigoríficos, plantas de fumigación, maquinaria agrícola, plantas de congeladoras, elaboradoras de jugos, y otras.

Cabe destacar que, para las plantas frutícolas y los comercializadores de frutas, al inicio de la  temporada, tienen la obligación de entregar al SAG los Programas Operacionales  de Trabajo (POT) en las 3 especies reglamentadas en el Programa (uva, ciruelas y arándanos); éstos protocolos de trabajo son revisados y visados por el área de cuarentena del PNLb en cada jurisdicción provincial; el documento contiene, para las plantas frutícolas, el flujo de movimiento desde la recepción, proceso y despacho para las frutas con destino al mercado interno; por ende, el SAG debe fiscalizar y verificar que las plantas frutícolas dispongan de fruta proveniente de productores que han sido autorizados por el SAG para mover su uva, ciruela y/o arándanos; y que cumplan con un adecuado manejo de los desechos (descritos en el POT de cada recinto de riesgo) y con un adecuado manejo y limpieza de envases cosecheros y medios de transporte de fruta.

Igualmente los comercializadores o intermediarios, deben inscribirse y firmar el Plan Operacional  de Trabajo ante el SAG, con lo cual se procede a su registro en el PNLb. La información que se entrega debe contener el listado completo de los proveedores (razón social y RUT)  e indicar las empresas con las que comercializa sus productos.

Al respecto, el director regional del SAG, Cristian Lara señaló que “el cumplimiento de los planes operacionales indicados para el control de la Lobesia botrana contribuye a la contención de la plaga, lo que es vital para garantizar y mantener la sanidad en nuestras principales frutas frescas y permitir así el envío a los diferentes mercados de exportación”.

Dado lo anterior, el SAG establece que se debe indicar que a través de éstos documentos el Representante Legal se hace responsable y se compromete a velar por el cumplimiento de las normas establecidas. Por su parte, Julio Hernández Yáñez, Coordinador Regional del Programa Lobesia botrana, indicó que “su incumplimiento, será causal para que el SAG aplique las sanciones correspondientes, ponga término al plan de trabajo y aplique las medidas establecidas en la Ley Orgánica del Servicio Agrícola y Ganadero y sus modificaciones”.

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