Respeto para nuestro entorno

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Hoy quiero hablar sobre cultura. Sobre la cultura del respeto al prójimo, al espacio del prójimo. He visto muchas veces como existen personas irrespetuosas con la ciudad; Niños de la mano de sus padres botando un envase al suelo, asumiendo que está permitido; Jóvenes pegando afiches uno al lado del otro en muros enteros. No se lo que les pasa por la mente. Me molesta enormemente que invadan mi espacio ensuciándolo sin el más mínimo respeto.

En las pasadas fiestas que finalizaron el 2009 se vio una invasión de información sobre los eventos para la noche del 31. ¿Porque no pueden hallar una forma más inteligente de publicitar esos eventos? Me pregunto como es posible que viendo lo horrible que se ve Talca lleno de basura visual sigan haciéndolo. No creo que tengan el derecho de decidir lo que yo quiero mirar.

Lo mismo ocurre con la basura que dejó la propaganda política. No me interesa seguir viendo las sonrisas por meses de personas que no son capaces de cumplir con la simple obligación de sacar su publicidad. De por si no entiendo ese afán de, al igual que la publicidad de eventos, poner un afiche al lado del otro generando barreras con imágenes que simplemente destruyen el paisaje urbano de Talca.

El que las autoridades lo permitan tampoco me parece. Si elimináramos toda esta porquería, Talca sería otra. Se vería clara, radiante, podríamos mirar las nuevas cosas que se están haciendo. Si se generara un espacio para publicitar de manera ordenada, si se crearan iniciativas para embellecer l a ciudad como por ejemplo el concurso de murales y grafitis, se lograría avivar y rejuvenecer Talca.

Como lo dice su slogan “Talca Renace”, de que manera la vamos a renacer si al preguntar a visitantes el defecto que tiene Talca la mayoría habla de lo sucio que está a veces. Lo cual nos entrega parte de la culpa a todos nosotros, ya sea a los desconsiderados, o a los que queremos cambiarla pero no hemos hecho nada concreto.

Cambiar las cosas no es tan difícil si uno se hace las ganas, si nos esforzamos todos y si logramos tener ayuda de las personas que manejan nuestra ciudad.

No hablo de soluciones que son valorables como limpiar, hablo de soluciones de raíz, de educación, de no permitir que otra persona nos destruya lo nuestro. De al ver a alguien tirando basura al piso lo detengamos, por ejemplo.

De a poco podemos ser quienes transformemos el futuro de esta ciudad mejorándola, cambiando lo que nos molesta, renovándola.

No es tan difícil si se hace entre todos. Si dejamos de lado un poco el egoísmo cómodo y nos movemos en pro de nuestro entorno.

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