“La eficiencia se ve en la tele, en la realidad los problemas continúan”

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Como anuncios más preocupados de las cámaras de televisión que de solucionar los problemas reales de los afectados por el terremoto, definió la Senadora por el Maule Sur, Ximena Rincón, el accionar del Gobierno frente tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero pasado.

A seis meses de la catástrofe, la parlamentaria lamentó que gran parte de los anuncios fueran incumplidos. De hecho, recordó que en su mensaje presidencial el Presidente de la República anunció que ningún chileno dormiría a la intemperie a causa de la catástrofe y resulta que hasta la fecha, aún quedan familias sin recibir mediaguas.

“Todos fuimos testigos de cómo la lluvia afectó a cientos de familias que estaban guarecidas bajo carpas improvisadas, pero el Gobierno se ufanaba de haber construido 40 mil viviendas al 17 de mayo y 50 mil al 21 del mismo mes. Pues bien, pasó el invierno con mucho frío y lluvia, pero las viviendas de emergencia no llegaron ni en calidad ni en cantidad. Una prueba más de que los anuncios son para la tele, pero que en la realidad los problemas continúan”, precisó.

A juicio de la parlamentaria, con tal de celebrar números simbólicos se apuró la entrega de mediaguas, sin fijarse en la calidad de éstas. Añadió que llegaron miles de mediaguas en mal estado, lo que obligaron al gobierno a adoptar medidas de emergencia para una solución de emergencia.

“Así se creó el manos a la obra II y se anunció con bombos y platillos que habría un bono de 100 mil pesos para reparar las viviendas de emergencia. La gente comenzó a llegar a los municipios en busca de su dinero, pero no eran cien mil pesos, era un vale por materiales hasta esa cantidad y que casi siempre alcanzó para comprar algo de clavos, nylon y un par de herramientas. Otro anuncio que no se cumplió”, señaló la parlamentaria, quien precisó que las áreas donde el Gobierno mejor se ha desenvuelto en la emergencia son Educación e Infraestructura pública.

PROBLEMAS

DE GESTION

Ximena Rincón sostuvo que de la ineficiencia en las mediaguas, se pasó al desorden del plan de vivienda definitiva. Recordó que nuevamente en busca de mostrar eficiencia, en junio se comenzó a anunciar el fin de la entrega de mediaguas, porque en a mediados de julio se comenzarían a entregar las viviendas definitivas.

“Tuvieron que poner una doble marcha atrás. Siguieron entregando viviendas de emergencia y las casas definitivas aún no se entregan masivamente, porque ciertamente en el proceso hay problemas de gestión y con medidas que no ayudan a los damnificados”, denunció.

En este sentido, explicó la Senadora explicó que el programa de vivienda está hecho sobre la base de innumerables correcciones legales y siempre mostrando antes de hacer. “Mostraron la primera vivienda definitiva sin certificación y sin subsidio, mostraron más de 20 casas para que los damnificados escogieran una, pero hasta el momento sólo hay nueve certificadas”, denunció.

Añadió que una prueba del desorden es que el Ministerio de Vivienda decidió no posponer la fecha límite para inscribirse en el Registro de Damnificados, trámite clave para postular a una solución habitacional definitiva, pese a que se observaban problemas en esta materia. “Después traspasaron a los municipios la posibilidad de inscribir fuera de plazo a ‘casos especiales’ y ante el peso de la evidencia, tuvieron que reabrir el registro sólo en algunas comunas y con plazos brevísimos ¿Costaba mucho ceder?”, dijo la parlamentaria, quien señaló que hay exigencias como acreditar propiedad antes del 27 de febrero para construir en el sitio donde se encontraba la antigua vivienda, lo que obliga a muchas personas a buscar alternativas que significan dejar sus barrios de toda una vida.

Finalmente, la legisladora dijo que el Gobierno ha sido centralista en extremo, ahogando durante meses las finanzas de municipios y gobiernos regionales. “Así como no creyó en las autoridades locales, tampoco creyó en las empresas locales y repartió 200 millones de dólares entre tres grandes cadenas ferreteras, argumentando mejores precios y distribución, lo que en la práctica no ocurrió. Lo que si pasó, fue que fomentó una clara competencia desleal hacia las pequeñas ferreterías locales”, concluyó.

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