Inédito proyecto de estudiantes para construir y vender casas de madera en Curepto

Inédito proyecto de estudiantes para construir y vender casas de madera en Curepto

En un pequeño y atractivo pueblo de la Región del Maule se desarrolla una experiencia inédita en el país que es la enseñanza de la construcción de cas

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En un pequeño y atractivo pueblo de la Región del Maule se desarrolla una experiencia inédita en el país que es la enseñanza de la construcción de casas de madera, que son vendidas para dar continuidad a un sistema de “aprender haciendo”.

A 300 kilómetros al sur de de Santiago, a 70 Km de Talca, en medio de la Cordillera de la Costa, un grupo de estudiantes del liceo técnico profesional Luis Correa Rojas, se especializa de una manera singular en las técnicas de construcción en madera.

Se trata de un inédito proyecto que consiste en que los propios estudiantes aprenden a construir casas de madera, fabricando viviendas a escala real, las que posteriormente son vendidas, y con el dinero ganado vuelven a comprar materiales para seguir construyendo otras.

Este método de “aprender haciendo” forma parte de una iniciativa impulsada por la Corporación Chilena de la Madera –CORMA- y que en un inicio fue financiada por la Fundación Luksic, institución sin fines de lucro que fomenta la educación como vía de desarrollo y superación.

El gerente de la sede Maule de CORMA, Leonardo Vergara, señaló que “este programa formativo tiene dos grandes líneas. La primera, es la utilización de la madera como materia prima propia de la comuna, para la construcción de viviendas con técnicas canadienses ecosustentables; y la segunda, es la capacidad de instalar en los egresados el micro emprendimiento de la construcción y venta de casas”.

Vergara agrega que “nos interesa que en el mercado laboral los alumnos puedan desenvolverse con sus propios proyectos de fabricación y venta, es decir, microempresarios de la construcción. Lo interesante en Curepto, es que los estudiantes fueron capaces de ser innovadores en buscar los recursos, entonces lograron un trabajo integral pues por una parte aprendieron a construir y por otra a gestionar los recursos para darle sustentabilidad a la carrera. Fueron capaces de cerrar el círculo y eso es digno de destacar”, sostiene Vergara.

La socióloga, Daniela Bascuñán, coordinadora de iniciativas escolares de la Fundación Luksic, explicó que existe este fondo concursable que busca financiar proyectos en establecimientos educacionales de enseñanza media que respondan a necesidades identificadas por las propias comunidades escolares. La clave de la postulación está en la identificación de la necesidad y la justificación de la iniciativa propuesta.

“Lo que nosotros hacemos es financiar las iniciativas para darles a los establecimiento las herramientas para responder sus propias necesidades, darle salida a la dificultades y la posibilidad de que ellos mismos gestiones la solución a esa necesidad”, señaló Bascuñán.

En este sentido, el director del Liceo de Curepto, Renato Celis, contó que anteriormente trabajaba en un colegio de Talca y fue ahí donde conoció la labor de la Fundación por eso los invitó para atender las necesidades de los jóvenes de Curepto.

“Ellos apostaron por este grupo de niños que viven en esta pequeña comuna de 10 mil habitantes y en localidades rurales aledañas y que día a día se trasladan hasta Curepto para cumplir sus obligaciones”, dijo Celis.

Aprender haciendo

Fue en 2014 cuando se dio el vamos a este método de aprendizaje orientados en dos módulos, construcción de obra gruesa y terminaciones.

El proyecto consideró en una primera etapa el financiamiento de una cabaña y posteriormente la capacitación de profesores y la implementación de un taller de trabajo donde funciona además, la primera impregnadora de madera existente en la zona.

El profesor, Luis Acevedo, dijo que esta metodología les ha dado buenos resultados. “Partimos con los alumnos que egresaron el año pasado y terminamos la primera cabaña con los actuales alumnos de cuarto medio. Nuestra idea es poder seguir perfeccionándonos y darle continuidad en el tiempo a esta idea. Además es destacable que fuimos capacitados en técnicas canadienses en construcción en madera, lo que permite entregar conceptos actuales y de alto valor para los estudiantes”.

Por su parte el profesor, José Espinoza, agregó que se imparten diversas materias como son fundaciones y tabaquería, mueblería, terminaciones, aserrado de la madera, tecnología de la madera y abastecimiento y despacho. “Trabajar técnicas constructiva basadas en experiencia de un país como Canadá, que tiene una amplia trayectoria en el uso de la madera, es una ventaja para nuestros alumnos. La madera es muy noble y tiene excelentes comportamientos y condiciones térmicas únicas que mejoran la calidad de vida de quienes la utilizan como vivienda”, señaló el profesor.

Estos profesores participaron un curso en construcción sustentable dictado en Valparaíso por el Instituto Maple Leaf Housing Center, a cargo del técnico Wayne Stevens, quien ha formado constructores en países como Rusia, China, Hungría, Malasia, entre otros.

Manos a la obra

La estudiante Francisca Ramirez dijo que esta experiencia ha sido muy exitosa porque “nunca pensé que me iba a gustar tanto. Además aprendimos en la práctica a usar herramientas y elaborar con nuestras propias manos la obra gruesa y terminaciones de la vivienda”.

Su compañero Jorge Avendaño agregó que “no sabía de la existencia de máquinas, como por ejemplo para hacer molduras… ahora la manejo sin mayores inconvenientes, además esto nos prepara para enfrentar la vida laboral”.

Así piensa también la estudiante, Carla Díaz, quien cada día se traslada desde el sector de Llongocura a estudiar a Curepto. “Estuve internada en un colegio en Talca pero no me gustaba estar lejos de casa. Se me presentó esta oportunidad y hoy estoy feliz de haber aprendido las técnicas en madera, pues pienso que me abre muchas posibilidades para el futuro. Me fui dando cuenta que lo mío eran las terminaciones y que no me quedaba tranquila hasta terminarlas. Creo que va con mi personalidad el empeño por terminar los detalles de la cosas con mucha paciencia”.

En la Región del Maule existen cinco establecimientos educacionales que tienen especialidad en madera y quienes ven con muy buenos ojos la posibilidad de replicar esta idea que entrega herramientas y esperanzas de futuros a jóvenes de comunas forestales.

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