Es probable que aumente actividad volcánica en la zona dentro los próximos 12 meses

Se instaló la primera piedra del Complejo Educacional de Santa Olga
Cada año son más los jardines infantiles “Promotores de Salud” en el Maule
Comenzó la vigésima versión del torneo de tenis en silla de ruedas Chilean Open Copa Banco de Chile

El terremoto de Chile azotó a la región de forma tan violenta que dejará un legado de erupciones volcánicas, aumentando la actividad en los próximos 12 meses, asegura el vulcanólogo.

Chile posee 123 volcanes activos, 60 de ellos con explosiones

El profesor David Pyle, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, Inglaterra, señala que en base a lo que muestran los registros de la región es probable que en los próximos 12 meses aumente la actividad volcánica en la zona.

En el artículo publicado en Earth and Planetary Science Letters“, Pyle y su equipo descubrieron que tras los terremotos en Chile de 1906 y1960 (con magnitudes de 8.3 y 9.5 respectivamente) la frecuencia de erupciones volcánicas de esos años se multiplicó por cuatro en un área de 500 km alrededor de los epicentros. Algo que, según el científico,tiene muchas probabilidades de volver a ocurrir ahora.

El profesor Pyle y su equipo analizaron en 2008 los registros de actividad volcánica ocurrida en todo el sur de Chile durante los pasados 150 años.

Descubrieron que en promedio erupcionan o entran en actividad 1 o 2 volcanes cada año.

Pero durante los períodos que siguieron a los dos grandes terremotos de Chile que ocurrieron antes del de 2010 -el de 1906 y 1960-, erupcionaron 6 o 7 volcanes cada año.

“Basándonos en estas observaciones de los terremotos previos -explicó el investigador a BBC Mundo- podemos esperar que haya un pequeño incremento en el número de volcanes que entrarán en actividad en el sur de Chile durante los próximos 12 meses”.

“Probablemente se verá actividad leve en 3 o 4 volcanes, o menos” , comenta además que en Chile existen 123 volcanes activos, 60 de ellos con explosiones, incluidas dos de las más violentas en el continente, las de Villarrica y Llaima.

REGISTRADO POR DARWIN

Darwin estudió la misma falla

Charles Darwin fue el primero que especuló sobre un vínculo entre terremotos y el aumento en la actividad volcánica.

En sus registros, el famoso naturalista, señala que en un terremoto ocurrido en Chile en 1835 pareció resucitar a volcanes inactivos y aumentar el número de erupciones.

El terremoto de la semana pasada ocurrió en la misma sección de la falla que causó el sismo estudiado por Darwin en 1835.

Tras analizar los registros históricos, el profesor Pyle y su equipo, descubrieron que en promedio habían ocurrido unas cuatro erupciones volcánicas después de terremotos de gran magnitud, mayores a 8,0.

Otros científicos en el pasado habían identificado casos en los que después de estos grandes eventos habían surgido erupciones volcánicas.

Pero no se había logrado demostrar que esos terremotos habían sido en efecto la causa de un aumento en las erupciones y no se trataba de una coincidencia.

Tal como nos explicó el profesor Pyle, “utilizamos estadísticas para calcular si estas observaciones eran sólo una coincidencia”.

“Pudimos concluir que lo más probable es que actividad volcánica “adicional” que se vio en 1906-07 y en 1960-61 se debió a los efectos de los terremotos (de 1906 y 1960)”.

“Y probablemente esto se debe a los cambios en la tensiones dentro de la corteza de la Tierra”, dice el científico.

Los investigadores creen que las olas sísmicas que irradian desde la ruptura del terremoto podrían provocar una erupción al sacudir o revolver la roca fundida que se encuentra debajo del volcán.

Las alteraciones que resultan conducen a la erupción -dicen los científicos- pero ésta no ocurre de inmediato.

Debido al tiempo que toma la acumulación de presión dentro del volcán y la expulsión de magma hacia la superficie, la erupción puede ocurrir meses después del terremoto.

UBICACIÓN

El volcán Osorno hizo erupción en 1837 después de un gran terremoto, otro registro más actual, que sólo 48 horas después de que un sismo de 9.5 grados en la escala de Richter azotara Valdivia el 22 de mayo de 1960, el volcán Puyehue entró en erupción. Este dato es uno de los que el vulcanólogo estadounidense, David Pyle, de la Universidad de Oxford, incluyó en un estudio sobre los efectos secundarios de los terremotos ocurridos en Chile en 1906 y 1960 y su relación con el número de erupciones volcánicas, y asegura que “ambos eventos tuvieron un patrón donde había más erupciones en el año después del terremoto”, lo que también podría esperarse ahora.

“Esto sugiere que uno de los efectos de los terremotos es cambiar la distribución de tensiones en la Tierra y, de alguna manera (que no acabamos de entender plenamente), este puede entonces conducir a pequeñas erupciones en una serie de volcanes”, sostiene Pyle

El reciente terremoto de Chile ocurrió en la misma sección de la falla que Darwin vinculó a la creciente actividad volcánica, en la zona de Concepción.

Pero es poco probable que se vea actividad volcánica cerca del epicentro“.

Tal como señala el profesor Pyle, “el patrón de los terremotos previos ocurridos en Chile muestra que los volcanes que podrían comenzar a mostrar nueva actividad pueden estar hasta a 500 o 700 kilómetros del epicentro del sismo”.

Esto incluye a volcanes que ya existen, tanto durmientes como activos, agrega el científico.

El profesor Pyle y su equipo planean ahora lleva a cabo más estudios en la zona para confirmar sus observaciones tras este nuevo evento sísmico.

“Planeamos utilizar datos de satélite -que miden el calor, los gases volcánicos y los cambios en la forma de la superficie terreste- para identificar si ocurre alguna respuesta volcánica tras este devastador terremoto” dice el investigador.

“Esperamos que los resultados de este estudio nos ayuden a entender mejor de qué forma responden los volcanes a los terremotos de gran magnitud”, agrega.

HASTA EL MOMENTO NO HAY ACTIVIDAD

En vista de lo expuesto por Pyle (y compartido por otros expertos), la Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV), del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), pone atención a la actividad volcánica desde el volcán Tupungatito (RM) al Mocho Choshuenco (XIV), los que hasta ahora se mantienen en sus parámetros normales.

“Efectivamente cuando ocurren sismos de tipo tectónico, como los que hemos tenido en Chile de magnitud superior a 8, se genera la probabilidad de que se active algún volcán cercano al lugar del epicentro, o incluso hasta bastante lejano, por lo que hemos estado pendientes desde el primer momento de la vigilancia de los volcanes del segmento en el cual se han estado produciendo los sismos”, asegura el geólogo Jorge Muñoz, jefe de la RNVV.

A más de 120 horas del terremoto, no hay signos de que pueda repetirse algo similar a lo de 1960, pero Muñoz dice que es temprano para “cantar victoria”. “No pasó nada, pero la preocupación va más allá de un par de días o un par de semanas, en realidad, vamos a tener que estar alerta por bastante tiempo, porque la desestabilización de los sistemas volcánicos no son instantáneos, requieren tiempo para desequilibrarse y tiempo para hacer que el proceso eruptivo se manifieste”, explica.

LA ESTADÍSTICA ES FRÁGIL

El geofísico Sergio Barrientos, director científico del departamento de Sismología de la Universidad de Chile, señala que el estudio de Pyle muestra una estadística que se puede interpretar de diferentes maneras. “Personalmente, creo que ha habido suficientes terremotos importantes los cuales no han tenido volcanismo asociado. Creo que está sujeto a más datos”.

Asegura que efectivamente la erupción del Puyehue en 1960, tuvo relación con el terremoto de Concepción, “pero la interpretación final es sólo un efecto de gatillo. Es decir, el volcán y su sistema magmático deben estar en condiciones de hacer una erupción prontamente y esto no es más que un pequeño movimiento que afecta el sistema magmático, lo hace salir de su estado de equilibrio y se genera la erupción. Si el sistema volcánico no está listo para hacer erupción, no va a hacer erupción”, enfatiza el especialista. De esta forma, el movimiento telúrico actuaría sólo acelerando un proceso que se habría producido más tarde.

El Llaima y el Villarrica son los volcanes cuyo equilibrio es frágil, por lo que, según Muñoz, concitan más atención, aunque por ahora no presentan anomalías.

MAPA DE PELIGRO

En 1999 fue publicado por Sernageomin el mapa de peligros ante la erupción del volcán Osorno y Calbuco. Así lo señaló el director del organismo en la Región, Jorge Muñoz, quien fue enfático en recalcar que el mapa que ellos confeccionaron sólo demarca las zonas de peligro y no de riesgos. Para obtener este mapa, los usuarios a través de la web deben pagar más de 80 mil pesos.

En el caso del volcán Osorno, la localidad de Las Cascadas ha tomado las precauciones necesarias, según lo estipula el plano regulador de la comuna de Puerto Octay, donde quedan demarcadas las zonas aptas para la construcción de viviendas y las zonas destinadas a plazas y parques.

Esto se llevó a cabo tras el estudio “Tratamiento de asentamientos humanos con características urbanas en áreas de riesgo volcánico”, encargado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo el año 2002.

Distinto es el caso del Calbuco, donde la zona de peligro comprende localidades como Ensenada, Río Pescado, Ralún, y una parte del Lago Chapo, todos lugares muy turísticos y, por tanto, con una alta afluencia de público en etapa estival.

Volcanes del Sur de Chile

Vía | Bbc.co.uk , Nacion.cl, Tercera.cl, ElLlanquihue.cl

Link: Terremotos con magnitudes mayores a 2.5, localizados por el USGS

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0